
Sin embargo, la violencia no empezó en 1969. Católicos y protestantes llevan siglos, no décadas, matándose en Irlanda del Norte. Puede resultar difícil determinar con exactitud el momento histórico, pero los protestantes consideran 1690 la fecha inicial de su ascendencia en el norte. Este año Guillermo de Orange derrotó al rey Jacobo II, un católico romano, en la batalla del Boyne. Aún en la actualidad, los protestantes celebran la victoria de Guillermo sobre los católicos con una serie de desfiles estruendosos y en ocasiones conflictivos que en Irlanda del Norte se conocen por el nombre de «la temporada de los desfiles».
El 22 de mayo de 1998, el pueblo de Irlanda del Norte aprobó en referéndum el acuerdo de paz de Viernes Santo, cuyo meollo reside en el poder compartido entre católicos y protestantes. Pero la memoria perdura en el Ulster, y ninguna de las dos partes se ha mostrado dispuesta a declarar concluida la guerra civil. De hecho, desde el referéndum se han producido actos terroristas sobrecogedores, entre ellos el atentado de Omagh, en el que resultaron muertas veintiocho personas (la acción más sangrienta de la historia de The Troubles) y el incendio provocado de Ballymoney, en el que tres niños católicos murieron devorados por el fuego.
