
La sinceridad no estaba de moda, como de costumbre. Todos los hombres eran «altos, guapos y económicamente solventes seguros», y todas las mujeres eran «hermosas, esbeltas y sensibles». Los solterones eran todos «atractivos, sofisticados y atentos». Todo el mundo tenía un «magnífico sentido del humor», cosa que también consideré improbable. Todos buscaban personas sensibles, inteligentes, ecológicas, románticas, y NF declaradas.
NF. ¿Qué era NF? ¿Nórdicos de fiordo? ¿Nativos franceses? ¿Naturales fornicadores? ¿Nada de fornicadores? Y. uno decía NFS. ¿Nada de fornicadores solicitados? Pasé a la guía de traducción. Por supuesto. No fumadores solamente.
La gente jovial, guapa y atenta que coloca estos anuncios parece haber confundido los contactos con el catálogo de teletienda. Me gustaría el Artículo D2481 en rojo pasión; talla pequeña. Y frecuentemente especifican color, forma, y nada de animales. Pero el número de no fumadores parece haber aumentado radicalmente desde la última vez que los conté. Saqué un boli rojo del bolso y empecé a marcarlos.
Para cuando llegaron mi sandwich y mi complicado café, la página estaba cubierta de rojo. Me comí el sandwich, me tomé la bebida y marqué.
La moda de los no fumadores se remonta a finales de los setenta, y hasta ahora había seguido la típica pauta de las modas de aversión, pero me pregunté si estaba alcanzando otro nivel más volátil. «No importa raza, religión, partido político, preferencia sexual», decía uno de los anuncios. «NO FUMADORES.»
En mayúsculas.
Y «Debe ser aventurero, osado, valiente no fumador», y «Yo: con éxito pero cansado de estar solo. Tú: compasiva, cariñosa, no fumadora, sin hijos». Y mi favorito: «Busco desesperadamente alguien que marche al ritmo de un tambor distinto, huya de las convenciones, no le importe lo que está de moda o no. Abstenerse fumadores.»
Había alguien de pie a mi lado. El camarero, probablemente, para darme un parche antinicotina. Alcé la cabeza.
