
Al final los Carpatos habían dejado a los hombres jaguar a sus propios medios, sabiendo que la especie estaba condenada. Brodrick X, un raro jaguar negro guiaba a los machos como su padre y sus antepasados habían hecho antes que él. Se le consideraba un hombre difícil y brutal, responsable de matanzas de aldeas enteras, de los híbridos que creía no aptos para vivir. Se rumoreaba que había hecho una alianza con los hermanos Malinov así como con la sociedad de humanos dedicados a aniquilar vampiros.
Dominic sacudió la cabeza ante la ironía. Los humanos no podían distinguir la diferencia entre un Carpato y un vampiro, y su sociedad secreta había sido infiltrada por los mismos que estaban intentando destruir. Los Malinov estaban usando a ambas especie en su guerra contra los Carpatos. Hasta ahora, los hombres lobo no se habían inclinado por ningún lado, permaneciendo estrictamente neutrales, pero existían, como había comprobado Manolito De La Cruz con su compañera.
Dominic levantó el vuelo y se acercó, afinando su audición para captar la conversación dentro del edificio.
– La mujer está muerta, Brodrick. Saltó desde el precipicio. No pudimos detenerla. -Había fatiga y aversión en la voz.
Una segunda voz, llena de dolor agregó:
– No podemos permitirnos el lujo de perder a más de nuestras mujeres.
La tercera voz fue más baja, un gruñido de puro poder, impresionante por la autoridad absoluta que portaba.
– ¿Qué has dicho, Brad? -La voz transmitía una amenaza clara, como si el pensamiento de que cualquiera de sus peones tuviera ideas propias de alguna manera los convirtiera en traidores.
– Necesita un médico, Brodrick -intervino la primera voz apresuradamente.
Dominic vio cómo un hombre grande vestido con vaqueros flojos y una camisa abierta surgía de la casa. Llevaba el cabello largo, desgreñado y muy espeso. Dominic supo instantáneamente que estaba mirando a Brodrick, el gobernante de los hombres jaguar. Su príncipe había decretado que los Carpatos debían dejar la especie a su propio destino, si no se habría sentido tentado de matar al hombre allí mismo. Brodrick era directamente responsable de las muertes de innumerables hombres, mujeres y niños. Estaba consumido por el demonio, borracho de su propio poder y la creencia de que era superior a todos los demás.
