
– Es una camiseta -dice el hermano-huésped-. Ten un poco de educación. -El hermano-huésped perro-puerco lleva en los brazos un aparato de plástico negro y se dedica a hacer pitar botones con sus pulgares de perro-puerco. El plástico negro emite ruidos de muchos pequeños estallidos. Detonación de ametralladora. El hermano-huésped perro-puerco dice-: No pienso compartir mi habitación contigo, piojoso.
El aliento del perro-puerco apesta a Ritalin. Hedor contaminante de pegamento para aviones de miniatura y masturbación frecuente. Y por debajo… tufo a sangre secreta, látex y sudor de miedo. El perro-puerco no levanta la cara, pero tiene una mejilla marcada con enorme hematoma morado. Edad estimada: 14,5 años.
Entre sus tics de madre-pollo, y agitando un dedo muy estirado, la madre-huésped dice:
– Eh, no seamos racistas…
Se podría hacer con facilidad que los pies del agente-yo golpearan al perro-puerco, bam-bam, con la Patada Mortal de la Cigüeña Voladora Gigante, provocando el colapso del arco cigomático del perro-puerco, impulsando el hueso para que se clavara como una lanza en el cerebro, crac-bum: muerto antes de expulsar la siguiente bocanada de aliento pestilente.
Para la madre-huésped, un rápido plan dim mak, toque fatal en el meridiano de acupuntura, la dejaría muerta al instante y sin dolor igual que un maniquí mook joong.
Para que conste en acta, solamente la hermana-huésped parece un oponente digno. La hermana-huésped es una gata sigilosa. Una gata nocturna, callada pero captando con ojos todo lo que pasa. La hermana-gata pone el fardo envuelto en papel rojo en los dedos del agente-yo y me dice:
– Espero que sea de tu talla.
Los dedos del agente-yo se cierran en torno al paquete, el papel rojo es suave al tacto. Tiro del oro falso del lazo florido, con cuidado de no rasgar el papel ni romper la ligadura. Este agente deconstruye el paquete con el mismo cuidado que si fuera un obús de ignición retardada de cañón turco de artillería pesada T-155 Panter. Dentro, tela negra doblada con escritura en letras inglesas. Despliego la tela para revelar un blusón con inscripción delantera que dice «Propiedad de Jesús» encima de una forma que imita un pez, parecido a los dibujos primitivos de peces de los cavernícolas.
