
Alik trató de abrir los ojos para mirar el reloj. ¿Las ocho menos cuarto? Mareado, volvió a reposar la cabeza sobre la almohada. Eso significaba que llevaba diez horas fuera de combate.
Pero ¿qué podía esperar, tras beberse una botella de whisky escocés con el estómago vacío? El teléfono móvil estaba en la otra habitación. ¿Quién diablos podía dejarlo sonar veinte veces seguidas?
Blaire. Seguro. Debía estar desesperada, necesitaba dinero. Lástima que no se hubiera dado cuenta de quién era él antes de traicionarlo con otro hombre. Se habían acostado juntos solo una vez, la noche antes de que él partiera apresuradamente para Kentucky para impartir aquel seminario. Al enterarse de que ella era virgen, Alik había retrasado el momento de acostarse juntos hasta después de la boda, había querido hacerlo así desde el principio. Sin embargo, a la hora de partir para aquel último viaje, algo, quizá lo repentino del mismo, había hecho a Blaire vacilar, sentirse insegura. Aquella noche Blaire le había rogado que le hiciera el amor asegurándole que su ginecólogo le había dado la píldora en su visita prematrimonial, y a él no se le había ocurrido dudar.
En aquel momento, Alik se había sentido terriblemente seducido por su calidez y su belleza, se había sentido tan profundamente enamorado y lleno de deseo que ni siquiera había sido capaz de prever lo que se le iba a echar encima.
La noche en que hicieron el amor había sido la última vez que la había visto.
Hasta aquella mañana…
Si Blaire le había mentido, en lo relativo a la píldora, entonces el bebé podía ser de cualquiera, y exigía una prueba de ADN para creer que era de él.
Tambaleante, Alik se levantó de la cama y se dirigió a la ducha en donde dejó que le cayera el agua hasta estar seguro de poder caminar sin tropezar. La idea de comer le resultaba repulsiva, pero necesitaba meterse algo en el estómago vacío. Tostó una rebanada de pan y tomó dos tazas de café, y entonces comprendió que o mordía el anzuelo o se pasaría el resto de su vida preguntándose por el motivo de la visita de Blaire.
