—Viejo —murmuró Luet.

(Sí, demasiado viejo. E Issib es muy frágil, tullido de nacimiento. El único hombre mayor es Zdorab, ¿y cómo saber a quién defenderá?)

—Aunque se pusiera de parte de Nafai, no es mucho.

(Entonces entiendes el problema. Aun con tus cuatro hijos, los tres de Issib y los dos de Volemak, no formaréis un gran ejército. De cualquier modo, Elemak atacará pronto, antes de que los hijos hayan crecido. Así que serán cuatro hombres fuertes y brutales contra un solo hombre que no es fuerte ni brutal.)

—Sólo si Nafai no logra mantener a todo el mundo unido.

(Elemak sólo aguarda el momento apropiado. Lo sé. Así que debes persuadirlo de hacer lo que te he mostrado…)

—Hazlo tú.

(A mí no me escuchará.)

—Porque sabe que tu plan sería calamitoso. Conduciría a los mismos resultados que afirmas tratar de impedir.

(Claro que habrá cierto resentimiento…)

—¿Resentimiento? Oh, sólo un poco. Llegamos a la Tierra, todos los adultos despiertan de la animación suspendida y descubren que… ¡vaya! Nafai y Luet se olvidaron de ponerse a dormir y, vaya de nuevo, despertaron a varios niños mayores para que los acompañaran durante los diez años de viaje. Verás, querida hermana Shuya, cuando te fuiste a dormir tu hija Dza sólo tenía ocho años, pero ahora tiene dieciocho, y se ha casado con Padarok, quien dicho sea de paso ahora tiene diecisiete años. Perdonad el descuido, Shedemei y Zdorab, sabíamos que no os importaría que nosotros criáramos a vuestro único hijo. Y ya que estaban despiertos, nos pasarnos el tiempo adiestrándolos, de modo que ahora son expertos en todo lo que se necesita saber para construir la colonia. Además están crecidos y pueden trabajar como adultos. Pero, vaya de nuevo, ninguno de vuestros hijos, Eiadh, Kokor, Sevet y Dol, ninguno de vuestros hijos posee esta capacitación. Los vuestros son chiquillos que no podrán ayudar mucho.



14 из 324