
El edificio grande y azul frente a la panadería Falcon's Nest era la Iglesia de la Congregación de los Pueblos Negros del Orgullo de Belén. Había una cruz roja en el tejado y en la entrada una puerta doble amarilla. Esos colores parecían alegres a la luz del amanecer.
Intenté imaginar por primera vez desde que era niño cómo sería Dios. Recordé a hombres y mujeres que sufrían convulsiones apopléticas cuando «entraba en ellos el espíritu»; eso me sonaba muy bien. Dejaría entrar al espíritu si prometía eliminar mi dolor.
Encendí un Camel, pensé en el sabor del bourbon, intenté apartar a Bonnie de mis pensamientos sin conseguirlo y salí del coche como Bela Lugosi de su ataúd.
Las casitas blancas y largas que se encontraban detrás de la iglesia de Belén estaban en los terrenos de la misma. Parecían como los pequeños barracones militares de un ejército que hubiese perdido la guerra. En tiempos se extendía una zona de césped entre los dos edificios largos, pero ahora sólo había tierra dura y amarilla y unos cuantos hierbajos. Las paredes de tablas pintadas de blanco estaban sucias y sin brillo, las tejas de tela asfáltica verde habían empezado a combarse y la cola barata que en tiempos las sujetaba había perdido su fuerza adhesiva. Las estructuras de diez metros de largo estaban una frente a otra y perpendiculares a la parte posterior de la iglesia. En el centro de cada uno de los muros más largos se encontraba una puerta sencilla. Me dirigí hacia la de la derecha. Había etiquetas a ambos lados con nombres escritos a tinta, ya desvaídos por el sol.
A la izquierda ponía Shellman, y a la derecha Purvis. En la puerta de enfrente ponía Black y Alcorn respectivamente. Abrí esa puerta y me introduje en la estrecha sala de entrada.
Los Alcorn eran una familia normal. A la oscura luz del vestíbulo vi que habían dejado allí un caballito de juguete, una mopa muy sucia y tres pares de zapatos viejos junto a su puerta. Había polvo y suciedad en la alfombrilla de goma negra, y las huellas de unos dedos infantiles manchados de gelatina bajo el pomo.
