
Ahora que estudiaba al caballero con absoluta imparcialidad, al ver la magnificencia de su porte, la elegancia de sus movimientos, su gentil y desdeñosa expresión, André-Louis tembló por Aline. Ante sus ojos tenía al irresistible conquistador cuyos galanteos le habían convertido en la comidilla de todos, en la desesperación de las viudas con hijas en edad de merecer y en la desolación de los maridos con esposas atractivas.
Contrastando con él, le seguía de cerca el señor de Kercadiou. Las cortas piernas del señor de Gavrillac soportaban a duras penas un cuerpo que a los cuarenta y cinco años empezaba a inclinarse hacia la obesidad y una enorme cabeza llena de indiferencia hacia todo. Su rostro era sonrosado y estaba levemente marcado por las huellas de la viruela, que de joven estuvo a punto de acabar con su vida. Su atavío mostraba un descuido rayano en el desaseo, y a esto, sumado el hecho de no haberse casado nunca -despreciando el primer deber de un caballero, que es tener un heredero-, debía la fama de misógino que le atribuían en la comarca.
Detrás del señor de Kercadiou iba Philippe de Vilmorin, muy pálido y controlándose, con los labios apretados y el ceño fruncido.
En eso, un elegante joven descendió del carruaje y salió a encontrarse con ellos. Era el caballero de Chabrillanne, primo del señor de La Tour d'Azyr, quien, en tanto que aguardaba el regreso de su pariente, había observado con creciente interés, y sin que nadie notara su presencia, el paseo de André-Louis con Aline por la terraza.
Al ver a Aline, el señor de La Tour d'Azyr se apartó de sus acompañantes y se dirigió hacia ella. El marqués inclinó la cabeza para saludar a André-Louis, con aquella mezcla de cortesía y condescendencia que le era habitual. Socialmente, el joven abogado estaba en una extraña situación. Por su origen, no podía clasificarse entre los nobles ni entre los plebeyos, y mientras ninguna de las dos clases le reclamaba como suyo, ambas lo trataban con idéntica familiaridad. Devolvió fríamente al marqués su saludo y, con discreción, se apartó de él y de Aline para ir a reunirse con su amigo.
