
Una historia fascinante. Y completamente verdadera. Jeremy era responsable de comprobar el periódico buscando matanzas y otras actividades potencialmente werewolf. Enel Arizona Republic él había encontrado el artículo que describía la segunda matanza. La primera no había salido en los periódicos porque una persona sin hogar muerta no era noticia. Yo había ido a investigar, llegando demasiado tarde para ayudar a la tercera víctima, pero a tiempo para asegurar que no habría una cuarta. El perro mestizo culpable estaba sepultado bajo seis pies de arena de desierto. La Manada no era amable con asesinos de hombres.
No habíamos estado preocupados por la investigación de la policía. En mi experiencia, los detectives de homicidios son un grupo brillante, bastante listo como para saber que no hay tal cosa como werewolves. Si encontraran cuerpos con evidencias caninas, verían una matanza ocasionada por perros. Si encontraran cuerpos con evidencias humanas, verían la matanza de un psicópata. Si encontraran cuerpos tanto con evidencias humanas como con caninas, verían a un psicópata con un perro o un asesinato terminado por un perro.
