
Había dejado abierta la puerta del despacho, y Eleanor asomó la cabeza después de golpear suavemente.
– Te reemplazaré en la vigilancia de la sala de estudio esta noche, Claudia -dijo-. Has tenido un día muy ajetreado. ¿No se te comió viva tu visitante aristocrático, entonces? La escuela zumba con sus alabanzas.
– Lo envió Susanna -explicó Claudia haciendo una mueca-. Se ha ofrecido para llevarme con Edna y Flora en su coche cuando vuelva a Londres pasado mañana.
– Ah, caramba -exclamó Eleanor, entrando-. Y yo me lo he perdido. Es de esperar que sea alto, moreno y guapo.
– Las tres cosas. ¡También es el hijo de un duque!
– Basta con eso -dijo Eleanor levantando las manos abiertas-. Debe de ser el más vil de los canallas. Aunque algún día espero convencerte de que mi cuñado, el duque de Bewcastle, no lo es.
– Mmm -musitó Claudia.
El duque de Bewcastle había sido su empleador durante un tiempo, el corto periodo en que ella fue la institutriz de su hermana y pupila lady Freyja Bedwyn. Cuando se separaron no quedaron en la mejor de las relaciones, por decirlo de manera suave, y desde entonces sentía una fuerte aversión por el duque y por todos los que tenían ese rango. Aunque, dicha fuera la verdad, su antipatía por los duques no comenzó con él.
Pero compadecía de todo corazón a la hermana menor de Eleanor por estar casada con ese hombre. La pobre duquesa era una dama extraordinariamente amable, y había sido profesora antes de casarse.
– Frances está de vuelta en Inglaterra -le contó a Eleanor-. Va a cantar en un concierto que están organizando Susanna y el vizconde. Susanna desea que me quede más tiempo para disfrutar de otros entretenimientos de la temporada. Es una lástima que esto no ocurra después de que finalice el año escolar. Pero claro, entonces habrá acabado la temporada también. Lógicamente yo no tengo la más mínima aspiración de alternar en los círculos aristocráticos. La sola idea me produce escalofríos. Claro que habría sido fabuloso ver a Susanna y Frances y pasar un tiempo en su compañía. Pero eso lo puedo hacer en otra ocasión, de preferencia en el campo.
