Capítulo 1

– ¿Qué vamos a hacer con ella?

– Dios sabrá. Nosotros, sin duda, no podemos acogerla.

Las voces estaban amortiguadas, pero Roanna las oía de todas formas y sabía que estaban hablando de ella. Curvó su delgado cuerpecito aún más fuerte, abrazándose las rodillas contra el pecho mientras miraba impasible a través de la ventana el inmaculado césped de Davencourt, la mansión de su abuela. Otras personas tenían patio, pero la abuela tenía césped. Un césped de un profundo y rico tono verde, y siempre le había encantado sentir como sus pies descalzos se hundían en la gruesa hierba, como si estuviese andando sobre una moqueta viva. Ahora, sin embargo, no tenía ganas de salir y jugar. Sólo quería permanecer aquí sentada, en el hueco de la ventana, la que siempre había pensado que era su “ventana para soñar,” y fingir que nada había cambiado, que mamá y papá no habían muerto y que ya no los vería más.

– Es diferente con Jessamine-, continúo la primera voz. -Ella es una jovencita, no una niña como Roanna. Somos demasiados viejos para hacernos cargo de alguien tan joven.

Querían a su prima Jessie, pero no la querían a ella. Roanna parpadeó repetidamente para contener las lágrimas mientras escuchaba a sus tías y tíos discutir el problema de qué “hacer” con ella y enumerar las razones por las que cada uno de ellos estaría encantado de acoger a Jessie en su casa, pero por las que Roanna simplemente sería demasiada molestia.

– ¡Me portaré bien!- quería gritar pero ocultó las palabras en su interior al igual que las lágrimas. ¿Qué había hecho que fuese tan terrible como para que no la quisieran? Trataba de portarse bien, decía “señora” y “señor” cuando hablaba con ellos. ¿Era porque había escapado para cabalgar con Thunderbolt? Nadie se habría enterado jamás si no se hubiese caído y se hubiese roto y ensuciado su vestido nuevo, y para más inri, en Domingo de Pascua.



7 из 387