
El primer asalto había sido para ella.
Como no le hacía el menor caso, Bram abrió su maletín y sacó un libro: Ashanti Gold, de Flora Claibourne.
Él también empezó a leer.
A Flora no le pasó por alto su intento de halagarla, aunque le sorprendió que se hubiera molestado en intentarlo. Pero no estaba impresionada. Ya había pasado por aquello antes.
Bram se pasó los dedos por el flequillo rubio para apartarlo de su frente, en un gesto inconscientemente elegante.
Flora pensó que aquél había sido un movimiento clásico y bellamente ejecutado, completamente inconsciente.
Pero seguía sin sentirse impresionada. Era posible que Bram Gifford se considerara un conquistador de primera clase, pero tendría que hacer algo más que comprar su libro y mostrar interés en ella para hacerle volver la cabeza. Pero no dijo nada.
Mientras Bram simulaba concentrarse en la historia y el empleo del oro en África no trataba de hablar con ella, cosa que prefería.
Con un poco de suerte, leería hasta que llegaran a Saraminda.
Saraminda. El nombre tenía un toque exótico que encajaba perfectamente con la isla, decidió Flora mientras aterrizaban y contemplaban la increíble vista de las montañas.
Las laderas más bajas estaban llenas de terrazas de cultivo, pero por encima de estas se alzaban colinas que se perdían en lo alto entre la espesa vegetación de una selva que hasta hacía poco había ocultado las ruinas de un templo en el que una joven había sido enterrada con toda la ceremonia de una reina.
Supuestamente.
Había conocido a Tipi Myan brevemente en una recepción organizada por el departamento de viajes de los grandes almacenes de su familia, más de un año atrás. Por entonces aún no había sido nombrado Ministro de Patrimonio Artístico y se ocupaba del turismo del país.
Si ella hubiera estado en su lugar, también habría aprovechado aquella endeble relación para pedir a la autora de Ashanti Gold que escribiera algo sobre la princesa perdida. Provocaría mucho más interés por la isla que el artículo de algún periodista en busca de una historia que vender.
