
Ambos compartían un secreto. Con un escalofrío, Claire recordó los secretos que había compartido con sus hermanas.
– ¿Cómo lo sabes? -preguntó Claire a su hija.
– He revisado su habitación,
– ¿Qué has hecho qué? -susurró Sean en voz baja pero furioso.
Samantha se encogió de hombros.
– Todo lo que tiene son algunos condones, un par de Play-boys y un encendedor.
– ¡Rata metomentodo! -Apretó los puños enfadado, cruzó la habitación y la amenazó-. ¡No tienes derecho a mirar mis cosas! Mantente alejada de mi habitación, o leeré tu maldito diario. Ese que crees que es tan secreto.
– No lo habrás…
– ¡Basta ya! -ordenó Claire, al darse cuenta de que no iban a llegar a ningún lado-. ¡Es suficiente! Los dos, no toquéis las cosas del otro -a continuación, para ponerle un poco de humor a la situación, añadió-, ése es mi trabajo. Si hay alguna fisgona, soy yo. Yo seré la única que rebuscaré en cajones, armarios y escondrijos.
– Sí, claro -se burló Sean.
– Tú ponme a prueba.
Samantha, estirándose la goma del pelo, se miró en el espejo y sacudió la cabeza enfurruñada.
– Bueno, me alegro de que nos mudemos. Estoy harta de que la gente me mire y me diga todas esas mentiras sobre papá.
«Dios, ¡dame fuerzas!» Claire cruzó los brazos y apoyó la cadera en el escritorio.
– ¿Qué mentiras?
– Candi Whittaker dice que papá es un tipo raro. Que hizo algo feo con Jessica Stewart. Pero yo le digo que está equivocado, que Jessica era novia de Sean.
Sean gimió y se volvió, dando la espalda a su hermana.
– ¿Y qué dijo Candi a eso? -Claire casi no se atrevía a preguntar.
– Se rió, con una risa escalofriante. Me horrorizó. Entonces le dijo a Tammy Dawson que yo sufría el típico caso de negación y que sabía que se trataba de eso porque su padre era psiquiatra. -Samantha parecía preocupada, pero levantó la cabeza, sin dejarse vencer por lo que ella pensaba que eran mentiras sobre su padre-. No es cierto, ¿no? -De repente tenía un hilo de voz, y jugaba con los dedos preocupada-. Papá no hizo nada desagradable con Jessica ¿verdad? No es por eso por lo que le dejaste, ¿no?
