– Lo siento. La respuesta es no.

Clip sonrió.

– Supón que mejoro la oferta.

– No.

– Una prima extra de cincuenta mil dólares.

– Lo siento.

– Aunque Greg apareciera mañana, la oferta seguiría en pie. Cincuenta de los grandes. Más un tanto por ciento del dinero recaudado en los play off.

– No.

Clip se reclinó en su asiento. Contempló su bebida, metió un dedo dentro, la removió.

– Dices que eres agente, ¿no? -dijo con despreocupación.

– Sí.

– Soy íntimo amigo de los padres de tres de los chicos que saldrán elegidos en primera ronda. ¿Lo sabías?

– No.

– ¿Y si te garantizara que uno de ellos requerirá tus servicios?

Myron aguzó el oído. Había sido un disparo al azar, pero bastante certero. Intentó conservar una expresión de indiferencia, al estilo del Témpano, pero su corazón se aceleró.

– ¿Cómo puede conseguirlo?

– No te preocupes por el cómo.

– No me parece ético.

Clip resopló.

– Vamos, Myron, no me vengas con monsergas. Si me haces este favor, la MB SportsReps conseguirá la representación de un jugador. Garantizado. Pase lo que pase con lo de Greg.

MB SportsReps era la empresa de Myron. Myron Bolitar, ergo MB. Representantes de deportistas, ergo SportsReps. Póngase junto: MB SportsReps. Myron dio con este nombre él solito, pero todavía ninguna agencia de publicidad importante había solicitado sus servicios.

– Y digamos cien mil dólares de prima extra -dijo.

Clip sonrió.

– Has aprendido mucho -señaló.

Myron se encogió de hombros.

– Setenta y cinco mil -dijo Clip-, y será mejor que lo aceptes; no intentes estafar a un estafador.

Los dos hombres se estrecharon la mano.

– Se me ocurren algunas preguntas más sobre la desaparición -dijo Myron.

Clip se puso de pie.

– Calvin contestará a todas tus preguntas -repuso-. He de irme.



10 из 284