
Fue la imagen de un Clay sumiso lo que transformó la exasperación en risas. Liz le arrojó una toalla a la cabeza y tiró otras dos al suelo para limpiar el desastre.
– En mi próxima vida voy a tener los hombros de un defensa de línea y la fuerza de un luchador.
– Estarás muy rara si conservas esas piernas con tu nuevo cuerpo.
Él guardó las herramientas en la caja. Unos segundos después, los dos estaban inclinados sobre el lavabo lavándose las manos.
– Machista -musitó Liz, sin dejar de reírse.
Le miró de reojo. Tenía unas bonitas piernas, pero nunca había creído que Clay se hubiera fijado.
– ¿Dónde está Spencer? -preguntó bruscamente, con la cabeza inclinada sobre el jabón y el agua.
Sus dedos mojados se tocaron. Las manos de Clay eran enormes aliado de las suyas. Sus uñas cuadradas contrastaban con las curvas de ella. El vello dorado de sus nudillos era muy distinto de los suyos lisos y blancos. Manos de hombre, manos de mujer. Hombre. Mujer. Sexo.
– Va a pasar la noche en casa de un amigo.
– ¿Para que dispongas de un poco de tiempo libre? Aunque lo más probable es lo contrario. La noche de los viernes debe ser la mejor para tu negocio.
– Siempre -admitió Clay-. He dejado un restaurante abarrotado, un motel lleno y un bar desbordante. Me pareció un momento excelente para hacer novillos. ¿Tienes un par de zapatos de tacón?
Le tendió una toalla a ella.
– ¿Perdón?
– Vamos a ir a bailar.
Sólo veintisiete años y ya le empezaba a fallar el oído. Ella le sonrió.
– Por un momento me ha parecido que decías…
– ¿Dónde esta tu abrigo?
Ella localizó su abrigo y una hora y media después se encontraba sentada en el club en una silla tapizada con terciopelo intentando descifrar la carta de entremeses que tenía en la mano. O estaba impresa en jeroglíficos, o se había olvidado por completo de leer. Thistles estaba a mitad de camino de Milwaukee y complacía los gustos más exigentes: camareros de etiqueta, manteles de lino irlandés, cubertería de plata, centros de mesa con capullos de rosa y una orquestina de tres músicos que tocaba canciones de amor de las cinco décadas anteriores.
