El hueco del ascensor separado -unido al edificio por un sistema de puentes- confería al bloque su único rasgo distintivo. Por lo demás, era similar a la mayoría de las viviendas de posguerra densamente pobladas que rodeaban Londres: enormes cicatrices grises y verticales sobre el paisaje, buenas intenciones echadas a perder. Debajo de esta torre se extendía el resto del complejo, que comprendía bloques de pisos, un hogar para ancianos y dos hileras de casas adosadas que daban a Meanwhile Gardens.

En una de estas casas adosadas vivía Kendra Osborne, y Glory guió a sus nietos hasta allí; soltó las bolsas de Sainsbury's en el escalón superior con un suspiro de alivio. Joel dejó las maletas y se frotó las manos en los vaqueros. Toby miró a su alrededor y parpadeó mientras toqueteaba el flotador espasmódicamente. Ness empujó el carrito de la compra hasta la puerta del garaje, cruzó los brazos debajo de los pechos y lanzó una mirada hosca a su abuela, una mirada que decía claramente: «¿Y ahora qué, zorra?».

«No te pases de lista», pensó Glory, molesta mientras miraba a su nieta. Ness siempre iba varios pasos por delante de sus hermanos.

Glory dio la espalda a la chica y llamó al timbre con decisión. El día estaba apagándose y aunque el tiempo no era fundamental, teniendo en cuenta el plan de juego de Glory, estaba impaciente por que comenzara la siguiente parte de sus vidas. Como nadie fue a abrir, volvió a llamar.

– Parece que no vamos a poder despedirnos de nadie, abuelita -fue el comentario avinagrado de Ness-. Supongo que será mejor que sigamos para el aeropuerto, ¿no?

Glory no le hizo caso.

– Demos la vuelta -dijo, y volvió a la calle con los niños. Los llevó por un estrecho sendero que había entre las dos hileras de casas. Este camino daba acceso a la parte de atrás de los adosados y a sus minúsculos jardines, que yacían tras un muro alto-. Aúpa a tu hermano, cielo -le dijo a Joel-. Toby, mira si hay luz. -Y para cualquiera de ellos que estuviera interesado, añadió-: Podría estar dándole al tema con alguno de sus novios. Esa Kendra sólo piensa en una cosa.



9 из 636