—Las cosas no me van muy bien y me estoy quedando sin dinero. A lo mejor…

Entonces el empleado que atendía el mostrador le respondería:

—¡Pero naturalmente! ¿Cuántos son ustedes en la familia?

Y anotaría la información en un hoja de papel.

—En aquella ventanilla —indicaría—. Creo que le alcanzará para una semana, pero si no le alcanza no deje de venir cuantas veces quiera.

El obrero tomaba la hoja, tratando de ser agradecido, pero recibía como respuesta un ademán cordial y espontáneo: “Vamos, para eso estamos aquí. Nuestra tarea consiste en ayudar a la gente como usted.”

El hombre iría entonces hasta la ventanilla indicada; allí verificarían su hoja de papel y le entregarían varios paquetes; uno tenía sabor a patatas, otro a pan, y los otros daban la impresión de ser arvejas o trigo. Todo era sintético.

Todo eso había ocurrido ya y seguía ocurriendo. No era un verdadero alivio, pero no dejaba de ser una solución. Los de Carbohidratos nunca insultaban a quienes iban en busca de ayuda. Todos recibían el trato debido a un cliente que paga bien; se les decía que no dejaran de volver. A veces, cuando uno no regresaba, ellos le visitaban para saber qué ocurría; tal vez uno había conseguido trabajo o era demasiado tímido. Si se trataba de lo último, sabían conversar con uno de modo tal que, tras esa visita, uno estaba seguro de hacerles un favor al aceptar sus carbohidratos.

Y gracias a esos carbohidratos vivían aún millones de personas, en la India o en la China, que habrían muerto sin ellos. Ahora llegaba el turno a los millares que perderían su trabajo con el cierre de las fábricas de automóviles y la reducción de acerías y talleres mecánicos.

Las industrias de automóviles se verían obligadas a cerrar. Nadie compraría sus productos, puesto que era posible adquirir a menor precio un coche interminable. Tal había pasado con la industria de hojas de afeitar al surgir en plaza una navaja eterna. Y otro tanto, con las bombillas eléctricas y los encendedores. Era muy probable que el automóvil no fuera el último producto de aquellos fabricantes, quienes quiera que fuesen.



13 из 206