
La carretera viró hacia el sur, alejándose de la oculta e invisible costa, hacia la ciudad de Constantino. Aunque era tarde, casi medianoche, le dije a Saied que deseaba bajar del autobús y pillar algo de cena. No había comido nada desde el mediodía. Constantino, construida sobre un elevado risco de piedra caliza, es la única ciudad antigua del este de Argelia que ha sobrevivido durante siglos a las invasiones extranjeras. Pero lo único que me preocupaba era la comida. Hay un plato típico de Constantino llamado chorba be’ida bel kefta, una sopa de albóndigas cocinada con cebollas, pimienta, guisantes, almendras y canela. Lo menos hacía quince años que no la probaba, me importaba un comino si perdíamos el autobús y teníamos que esperar otro hasta mañana, iba a tomarme la sopa. Saied pensó que estaba loco.
Tomé la sopa y fue maravilloso. Saied se limitó a mirarme sin mediar palabra y a beberse un vaso de té. Regresamos al autobús a tiempo. Me sentía bien, satisfecho, saciado, y templado por una nostálgica calidez. Tomé asiento al lado de la ventana, creyendo que divisaría un paisaje familiar al cruzar Jijel y Mansouria. Pero tras el cristal estaba tan oscuro como el interior de mi bolsillo, y no vi más que la luna y las estrellas destellando rabiosamente. Sin embargo, creí distinguir los mojones que indicaban que me acercaba a Argel, la ciudad donde había pasado buena parte de mi infancia.
Cuando por fin llegamos a Argel, en algún momento después del amanecer, Medio Hajj me despertó. No recordaba haberme dormido. Me encontraba fatal. Como si tuviera la cabeza llena de afilados cristales rotos, y sentía un pinzamiento en la nuca. Saqué mi caja de píldoras y la contemplé durante unos instantes. ¿Prefería entrar en Argel alucinado, narcotizado o sonámbulo? Era una decisión difícil. Me decidí por librarme del dolor pero conservar la consciencia, de modo que saqué ocho tabletas de soneína. Los sunnies eliminaron el dolor de cabeza —y cualquier otra sensación medianamente desagradable— y más o menos floté desde la estación de autobús de Mustafá hasta un taxi.
