
– Y lo es.
Aunque sabía desde el primer momento que no iba a poder ver a Jack, había estado practicando mentalmente cómo explicarle la situación a Gray Henderson, pero al tenerlo allí delante, le había entrado tal ataque de pánico que se le había quedado la mente en blanco y lo único que podía hacer era mirarlo como una tonta.
Deseó con todas sus fuerzas que se pareciera más a Jack. Pippa le había hablado tanto de él, de su cordialidad, encanto y sentido del humor que era como si ya lo conociera. No estaba preparada para enfrentarse a un hombre tan frío y difícil de tratar como parecía Gray Henderson. Mientras que Jack aparecía en las fotos sonriente y expresivo, el rostro de Gray era serio y no dejaba traslucir en modo alguno lo que pensaba.
– ¿Nos… nos sentamos? -le preguntó, haciendo tiempo mientras ordenaba sus pensamientos confusos.
Gray la siguió hasta el banco que había en el mirador, se sentó a su lado y esperó pacientemente a que le dijera para qué lo había llamado. A Clare le había parecido muy complicado explicarle las cosas por teléfono la noche anterior, pero ahora se preguntaba si no habría sido más fácil hacerlo sin tener que sentir aquellos penetrantes ojos marrones mirándola.
Clare no había conocido nunca a nadie a quien le perturbaran tan poco los largos silencios. Cualquier otra persona se habría apresurado a explicar por qué había llegado tarde, o le hubiera preguntado enseguida para qué quería verlo. Sin embargo, él se había limitado a sentarse y esperar.
Como era obvio que no iba a ser él quien empezara a hablar, se aclaró la garganta.
– Esta es Alice -Clare señaló con la cabeza a la niña que miraba a Gray sin pestañear.
– Buenos días, Alice.
Lo dijo muy serio, pero se acercó a hacerle cosquillas. Alice le dedicó una sonrisa que dejó a la vista sus dos únicos dientes y se apresuró a agarrarse a uno de sus dedos, aunque por poco tiempo porque, de repente, presa de un ataque de timidez, escondió la cara detrás de Clare. Pronto sintió la curiosidad de volver a mirarlo y al ver que seguía observándola se volvió a esconder rápidamente.
