Brittany se quedó mirándola muy seria.

– ¿Cómo que no voy a poder ir al centro comercial?

– Brittany, serás la futura reina y no podrás ir corriendo a comprarte un jersey a las rebajas cuando te apetezca.

– ¿Por qué no?

Daphne suspiró.

– Eso es lo que llevo intentando un buen rato explicarte. Porque ya no serás tú misma. Vivirás una vida que no es tuya en un país extranjero regido por unas normas que no conoces y que tendrás que cumplir a rajatabla.

A pesar de lo que estaba diciendo, Daphne sabía que, de haber sido ella la que tuviera que cumplir aquellas normas, no le habría costado nada, pero no era ella la que se iba a casar con el príncipe Murat.

– No había pensado que tuviera que estar todo el día en el palacio -recapacitó Brittany-. Yo creía que podría tomar un avión cuando me diera la gana y volver a casa para estar con mis amigas.

– No, de eso nada. Vivirás en Bahania. Bahania se convertirá en tu hogar y no podrás moverte de allí.

– A mis padres no los echaría mucho de menos, pero a Deanna y a ti… -se lamentó Brittany mordiéndose el labio inferior-. Yo creo que estoy enamorada del príncipe…

– ¿De verdad? Pero si ni siquiera lo conoces. ¿De verdad estás dispuesta a renunciar a todo para casarte con él? Brittany, nunca has tenido una relación seria. ¿De verdad quieres darle la espalda a tu vida? ¿De verdad quieres quedarte sin ir a la universidad?

Brittany frunció el ceño.

– ¿No voy a poder ir a la universidad?

– ¿Tú te crees que los catedráticos van a querer tener a la futura reina en su clase? ¿Y cómo harían para ponerte las notas de los exámenes? En cualquier caso, no podrías vivir en el campus.

– No, tendría que estar en el palacio.

– Posiblemente embarazada -añadió Daphne.

– Yo no quiero tener un hijo ahora -protestó Brittany.

– ¿Y si el príncipe quiere?

– Estás intentando asustarme.

– Por supuesto. Estoy dispuesta a hacer lo que sea para evitar que tires tu vida por la borda. Si me dices que has conocido a alguien del que te has enamorado y con el que te quieres casar, me daría igual que fuera un príncipe o un extraterrestre, pero no ha sido así. Me hubiera gustado que habláramos de esto mucho antes, pero tu madre se ha guardado mucho de mantenerme al margen y de no informarme de lo que estaba sucediendo.



4 из 128