– No. Creo que me gustará caminar un poco por Bay Ridge. No he andado por aquí desde hace años. Tuve un caso que me trajo hasta unas pocas manzanas de aquí, justamente en Colonial Road, pero un poco hacia el norte. Justo atravesando el parque. Creo que es el Owl's Head Park.

– Eso está a ocho o diez manzanas -rectificó Kenan Khoury.

– Creo que sí. El individuo que me contrató estaba acusado de matar a su esposa y el trabajo que hice para él ayudó a que retiraran los cargos.

– ¿Y era inocente?

– No, la mató -respondí, recordando todo el asunto-. Yo no lo sabía. Lo descubrí después.

– ¿No había nada que usted pudiera hacer?

– Claro que había. Tommy Tillary era su nombre. No recuerdo el nombre de su esposa, pero su amiga era Carolyn Cheatham. Cuando ésta murió, él terminó pagando por esta muerte.

– ¿La mató a ella también?

– No, ella se suicidó. Lo arreglé de manera que pareciera asesinato y tuvo que pagar por él. Lo saqué de un aprieto del que no merecía salir, así que me parecía justo meterlo en otro.

– ¿Qué tiempo cumplió?

– Todo el que pudo. Murió en prisión. Alguien le clavó un cuchillo. -Suspiré-. Pensé en pasar por su casa para ver si me traía algún recuerdo, pero parecen haber vuelto por sí mismos.

– ¿Le molesta?

– ¿Recordar, quiere decir? No especialmente. Puedo pensar en muchas cosas que he hecho y que me molestan más. -Me puse a buscar la chaqueta, pero recordé que había llegado sin ella. Fuera, el tiempo era primaveral, tiempo de chaqueta deportiva, aunque bajaría la temperatura al atardecer.

Me encaminé hacia la puerta y dijo:

– ¿Quiere esperar un minuto, por favor, señor Scudder?

Lo miré.

– Estaba fuera de mí -se justificó-. Le pido disculpas.

– No tiene de qué disculparse.

– Sí, perdí la cabeza. Esto no es nada. Hoy he roto un teléfono. Comunicaban y me puse furioso, y estrellé el auricular contra la pared hasta que se hizo pedazos. -Meneó la cabeza-. Nunca me pongo así. He estado sometido a una gran tensión.



30 из 298