
– Tendrá que venir con nosotros.
– ¿Quiénes son ustedes? -preguntó ella-. ¿Qué pasa, qué quieren?
La cogieron cada uno de un brazo. Antes de poder saber qué estaba ocurriendo, le habían hecho cruzar velozmente la acera y la hicieron subir a la parte trasera de la furgoneta, que estaba abierta. Un segundo después, los dos hombres estaban dentro con ella; las puertas se cerraron y la furgoneta se apartó del bordillo y se incorporó al tráfico.
Aunque era mediodía, y aunque el rapto tuvo lugar en una concurrida calle comercial, casi nadie estuvo en condiciones de ver lo que pasaba, y las pocas personas que realmente lo presenciaron no tenían una idea muy clara de cuanto estaba aconteciendo. Todo debió de ocurrir muy rápidamente.
Si Francine hubiera dado un paso atrás y hubiera gritado cuando los hombres se le aproximaron…
Pero no lo hizo. Antes de que pudiera hacer nada, estaba dentro de la furgoneta, con las puertas cerradas. Podría haber gritado en aquel momento, o forcejeado, pero ya era demasiado tarde.
Sé exactamente dónde estaba yo cuando la secuestraron. Fui a la reunión del mediodía del grupo Fireside, que se celebra todos los días hábiles, de doce y media a una y media, en los locales de las Juventudes Cristianas de la Calle 63 Oeste. Llegué temprano, de manera que casi con toda seguridad estaría yo sentado con una taza de café cuando los dos hombres empujaron a Francine y la metieron por la parte trasera de la furgoneta de reparto. No recuerdo ninguno de los detalles de la reunión. Durante años he asistido regularmente a las reuniones de Alcohólicos Anónimos. No voy a tantas como cuando dejé de beber por vez primera, pero, con todo, seguro que acudo unas cinco veces por semana. Esta reunión había seguido el orden del día habitual del grupo, con un expositor que contaba su propia historia durante quince o veinte minutos, y el resto de la hora se dedicaba a la charla-coloquio. Creo que no intervine. Supongo que me acordaría si lo hubiera hecho. Estoy seguro de que se dijeron cosas interesantes y cosas graciosas. Siempre lo son, pero no puedo recordar nada al respecto.
