
– Mi mamá me dijo que nunca suba a un coche con desconocidos -contestó Myron.
– Vaya -dijo el otro bulldozer-, si hemos topado con un gracioso.
– Sí. -Bulldozer número uno inclinó la cabeza hacia Myron-. ¿Es así? ¿Eres un comediante?
– También soy un extraordinario cantante -dijo Myron-. ¿Quieres escuchar mi muy apreciada versión de Volare?
– Cantarás por el otro extremo de tu culo si no subes al coche.
– El otro extremo de mi culo -repitió Myron. Miró hacia lo alto como si estuviese pensando a fondo-. No lo pillo. Por el extremo de mi culo, vale, eso tiene sentido. Pero ¿el otro extremo? ¿Cuál es el significado exacto? Me refiero a que, técnicamente, si seguimos el tracto intestinal, ¿el otro extremo de tu culo no es la boca?
Los bulldozers se miraron mutuamente, y después a Myron, que no parecía muy asustado. Esos matones eran chicos de reparto; y se suponía que no se podía entregar la mercancía en mal estado. Soportarían unas cuantas puyas. Además, nunca hay que demostrar miedo a tipos como ésos. Huelen el miedo, se alimentan de él y te devoran. Por supuesto, Myron podía estar equivocado. También podían ser unos psicóticos desequilibrados que se desquiciaban a la menor provocación. Uno de los pequeños misterios de la vida.
– El señor Ache quiere verte -dijo bulldozer uno.
– ¿Cuál de ellos?
– Frank.
Silencio. Eso no pintaba bien. Los hermanos Ache eran mañosos importantes en Nueva York. Herman Ache, el hermano mayor, era el líder, un hombre capaz de infligir sufrimientos envidiables incluso para cualquier dictador del tercer mundo. Pero al lado de su loco hermano Frank, Herman era tan inocente como el osito Winnie.
Los matones hicieron crujir sus cuellos y sonrieron ante el silencio de Myron.
– ¿Ahora no te parece tan gracioso, eh tío?
– Testículos -dijo Myron, que avanzó hacia el coche-. Se encogen cuando tomas esteroides.
Era una vieja réplica Bolitar, pero Myron nunca se cansaba de los clásicos. En realidad no tenía elección. Tenía que ir. Se sentó en el asiento trasero de la limusina. Había un bar y una televisión sintonizada en el programa de Regis y Kathie Lee. Kathie obsequiaba a la audiencia con las más recientes aventuras de Cody.
