
Jonas y Jackson tenían el asesinato en la cinta y estaban buscando una forma de salir cuando otro hombre entró en el muelle. Obviamente era consciente de la cámara, mantenía la cara oculta y un largo y voluminoso abrigo cubría su cuerpo. Mantuvo la cara apartada, habló brevemente con los Tarasovs y entonces fue cuando todo se fue al infierno.
Karl Tarasov había reaccionado instantáneamente, corriendo hacia la carretera, descubriendo su coche y al conductor, ejecutándole sin preámbulos. Volaron las balas cuando los rusos se desplegaron y empezaron a cazar a Jonas y Jackson. Jonas recibió dos disparos, ninguno debería haber sido grave, pero estaba perdiendo suficiente sangre como para que las heridas pasaran a ser fatales si no conseguía ayuda rápido. Jackson tenía dos marcas de cuchillo en el estómago y pecho, heridas sufridas mientras luchaban por abrirse paso fuera de los muelles hasta el callejón. Los gánsters querían de vuelta la cinta.
De ninguna manera iban a conseguirla.
Jackson metió un cargador lleno en el arma de Jonas y le puso ésta en la mano.
– Estás bien para caminar. -Puso en la recámara del arma un cargador llenoy cambió el peso sobre las puntas de los pies-. Voy a alzarme un poco a la parte de arriba para cargarme a unos cuantos, Jonas. Tú pon otro vendaje de presión en la herida de tu costado, y no importa lo que pase, permanece en pie. Voy a sacudir las cosas un poco en unos minutos y tienes que estar listo para correr.
