Observó a la multitud con una rápida ojeada. El corazón le dio un vuelco cuando su mirada se posó en el hombre de ojos verdes. Fruncía el entrecejo como si él también observase a la multitud. ¿En busca de ella?

Empujada por una desesperación que no podía controlar, se deslizó por el corredor más próximo. Con el corazón desbocado, hizo un esfuerzo por no correr, por no mostrar ningún signo de alarma externo en caso de que se encontrase con alguien. Una puerta abierta a la izquierda ofrecía la esperanza de un refugio, pero al acercarse oyó voces masculinas procedentes del interior y siguió adelante. Pasó ante otros umbrales pero no se detuvo, decidida a poner toda la distancia posible entre el hombre y ella. Él no registraría la casa para encontrarla, suponiendo que la buscase.

Su mente pensaba a toda velocidad. Solo tenía que hallar una habitación… a ser posible en la parte posterior de la casa. Saldría al jardín por la ventana y luego desaparecería por las callejuelas. Desde luego, lady Malloran se enojaría, y sin duda Alex perdería los honorarios de toda la noche, una perspectiva preocupante ya que necesitaba ese dinero. Tendría que dar alguna excusa, alegando una pérdida de contacto con los espíritus, una profunda fatiga psíquica o algo parecido para que su reputación no se viese perjudicada. Por supuesto, sus esfuerzos bien podrían ser en vano, y todo a causa del extraño. Las ramificaciones de lo que podía significar para su futuro enfrentarse con el pasado…

Desterró de su mente la perturbadora idea. El futuro del que tenía que preocuparse en ese momento solo abarcaba los siguientes minutos. Una vez que escapase de allí, ya se preocuparía del mañana.



5 из 321