
– Creo que sería mejor no decir nada a nadie -dijo Jack mientras se ponía el sombrero-. Ni siquiera a Lizzy
– A Lizzy, desde luego que no -asintió Ellie rápidamente. Lizzy se sentiría horrorizada si supiera que su hermana se iba a casar con un hombre que no la quería y haría todo lo posible por disuadirla-. ¿Qué vas a contarle?
– Que hemos pasado un rato muy agradable -Jack la observó mientras se montaba ágilmente sobre el caballo-. Además, es verdad. Por lo menos para mí.
«Ha pasado un rato muy agradable», pensó sorprendida.
Ellie era una persona con la que uno se sentía cómodo. Siempre conseguía que las cosas no solo pareciesen posibles, sino sencillas. De repente el futuro resultaba mucho más prometedor que cuando había salido de Bushman's Creek esa mañana, abrumado por Alice y por lo que sería mejor para la niña. Ya había tomado la decisión de comprar Waverley Creek y Ellie había propuesto una solución para los problemas de su hija. Jack sintió una gratitud enorme. La idea del matrimonio quizá no saliera adelante, pues él seguía pensando que Ellie se arrepentiría cuando lo pensase mejor, pero, por lo menos, era optimista acerca de su futuro, y, por primera vez desde que se enteró de la muerte de Pippa, se sentía menos triste y solo. Todo gracias a Ellie.
– Me alegro mucho de que me hayas acompañado -dijo Jack gravemente.
Ellie lo miró a los ojos y el corazón se le derritió ante la idea de que si se casaban, podría mirarlo así todos los días.
– Yo también me alegro.
CAPITULO 3
YA ESTÁ! -Ellie dio un paso atrás para observar su trabajo-. Una ventana terminada -sonrió a Alice, que se estaba entreteniendo con una brocha y un bote de pintura vacío-. Bueno, ¿qué te parece?
La niña la miró con una sonrisa traviesa que dejaba ver sus dos dientes. Era el bebé más sociable que Ellie había conocido y le encantaba hablar en su idioma incomprensible. Balbució algo y golpeó con la brocha en el suelo como para dar énfasis a su aprobación.
