
El cielo se abrió antes de que pudiera continuar, y la muchacha gritó un frío adiós de despedida y salió corriendo hacia la casa sin mirar atrás. No estaba lejos, pero cuando llegó a la puerta principal, donde colgaba el rótulo de Makepeace and Son, se encontraba sin aliento y empapada.
Jane tiró el cesto en el suelo y cerró la puerta contra la lluvia y contra Lyall, pero a los pocos segundos la puerta se volvió a abrir y el hombre se puso a su lado, tocándose el pelo mojado con la mano.
– ¡No recuerdo haberte invitado!
Lyall no parecía molesto por la hostilidad demostrada.
– No creo que me vayas a echar ahora, con esta lluvia, ¿no? -replicó señalando al tejado, donde las gotas de lluvia golpeaban con furia tropical, y los truenos se oían amenazadoramente.
– ¿Por qué no te metes en tu coche? -exclamó Jane acusadoramente.
– Porque lo he dejado en el pueblo y he venido hasta aquí andando. ¿Te molesta?
La camiseta blanca que llevaba estaba húmeda y pegada a sus poderosos hombros, y al ver que sus ojos azules miraban su pecho, Janet se dio cuenta de que su camisa de algodón sin mangas también estaría empapada e igualmente pegada a sus formas. Sus mejillas se ruborizaron violentamente y trató de despegar la tela para que sus curvas no destacaran de manera tan provocadora.
– De todas maneras no deberías estar aquí -protestó, tranquila a pesar de la mirada inquisitiva de Lyall. ¿Por qué se ponía tan nerviosa? Ella era para todo el mundo un modelo de frialdad y persona práctica, pero si Lyall la miraba se ponía a temblar como una niña-. Ésta es una propiedad privada, por si lo has olvidado.
– Tú estás aquí.
– Tengo permiso para estar aquí.
– ¿De esa compañía horrible?
– Del ayuntamiento. Puedo venir para recoger flores para la señorita Partridge hasta que la compañía tome posesión de la casa. Pero no creo que quieran gente como tú merodeando.
– En ese caso, es mejor que me lleves al pueblo, así te asegurarás de que salgo de aquí. Si son tan generosos como para dejarte que vengas a robar flores, es lo menos que puedes hacer.
