
— ¿Y las características de la superficie?
— No sé si las tiene — Collins parecía perversamente satisfecho de no saberlo. Era un hombretón gigantesco, en apariencia impermeable a las preocupaciones que podían afectar a individuos de tamaño normal.
— Mi problema es que tengo que encontrar algún modo de representarlo en el planetario — dijo Ambrose—. ¿Y con un telescopio de magniluct? ¿No se puede fabricar lentes con ese material?
— No hay inconveniente en moldear formas de lentes con magniluct. Serían utilísimas si sólo se las empleara como amplificadores de luz, pero no sirven de nada si se trata de obtener una imagen magnificada del Planeta de Thornton.
— No entiendo — dijo Ambrose desesperado, decidiendo confesar su ignorancia—. Soy director de un planetario y se supone que debo ser instantáneamente un experto en todo cuanto ocurra allá arriba, pero ahora no sé de qué demonios me habla. Los periodistas han empezado a llamarme todos los días, y no sé qué decirles.
— No se preocupe… Hay muchos presuntos expertos que tienen el mismo problema — Collins esbozó una sonrisa que ablandó sus toscas facciones. Sacó dos cigarros del bolsillo de su camisa blanca y deslizó uno en el escritorio para Ambrose—. Si tiene tiempo, le hago un rápido resumen de lo poco que sé.
Agradeciendo el tacto de Collins, Ambrose cabeceó mientras desenvolvía el cigarro que en realidad no quería fumar.
— Tengo tiempo de sobra.
— Muy bien — Collins encendió ambos cigarros y se reclinó haciendo crujir la silla estrepitosamente—. En primer lugar, lo que le decía de las lentes de magniluct no eran pamplinas…
— No pensé que usted…
Collins alzó la mano amplia y sonrosada para exigir silencio.
— Sobrevolaré rápidamente el aspecto físico porque para mí todo es nuevo y sólo lo conozco de aquí, pero no de aquí — se señaló la frente y el pecho sucesivamente, y empezó a declamar— : El magniluct es un material transparente con una elevada densidad de átomos de hidrógeno.
