
– Me pregunto cómo es el hombre con el que quieren casarte -dijo Stella con mirada ensoñadora.
– Si es la mitad de cruel que su padre, no me pierdo nada. Mi padre abandonó a mi madre porque no le daba un hijo y supongo que mi futuro marido haría cualquier cosa por convertirse en rey de Ashur.
– Yo no sé si habría reaccionado tan rápidamente como tú en la misma situación. Ser princesa no debe estar tan mal.
– Ashur no tiene nada interesante -dijo Ruby sin poder reprimir la amargura que sentía cada vez que pensaba en el país que la había rechazado a pesar de que el sincero amor que había manifestado Wajid a su patria la había conmovido.
Tras el fin de semana, Ruby volvió al trabajo. El sábado había quedado con Steve y había dado su relación por terminada. Él no se lo había tomado bien y alternaba los mensajes y llamadas suplicantes con los desagradables y violentos. Ruby terminó por ignorarlo, preguntándose qué le habría llevado a salir con él.
– Vuelves locos a los hombres -dijo Stella con un suspiro de envidia cuando llegó un mensaje en el desayuno-. A mí no me importaría que alguien me dedicara tanta atención.
– Ese tipo de atención es irritante -dijo Ruby. Y se mantuvo firme en su determinación.
Aquella tarde, un hombre alto con un brillante cabello negro, entró en la oficina. Quizá fue su traje de corte exquisito y la sensación de que acababa de salir de una revista de moda, pero lo cierto fue que Ruby se descubrió mirándolo embobada. Tenía un algo se removió en su interior al mirar a un hombre.
Capítulo 2
EL PRÍNCIPE Raja vio a Ruby en cuanto entró en la recepción del bufete. La joven atractiva de la fotografía, se había transformado en una belleza con una rubia melena, ojos dulces y chispeantes y una boca que le hizo pensar en un melocotón maduro.
– ¿Eres Ruby Shakarian? -preguntó el príncipe, a cuya espalda había un hombre corpulento.
