– Ha pasado más de un año -estaba diciendo, sin percatarse de que Bram estaba perdido en sus pensamientos-. Debería haber olvidado a Nick, pero creo que sigo tan enamorada de él como cuando estábamos prometidos. Nunca había sentido algo así por nadie y no creo que vuelva a hacerlo. No sé qué voy a hacer para olvidarme de él.

– ¿Tan perfecto es? -preguntó Bram. Había conocido a Nick en la boda y no le había impresionado demasiado. El marido de Melissa le parecía condescendiente y bastante presuntuoso. Pero, claro, seguramente también él se habría mostrado presuntuoso si hubiese conquistado el corazón de Melissa.

– No, Nick no es perfecto -contestó Sophie-. A veces puede ser arrogante y creo que es un poco egocéntrico, pero había algo tan excitante en él… no sé. Supongo que es química. No puedo explicar lo que sentía estando con él. Y ahora no puedo soportar la idea de que otro hombre me toque.

Bram no sabía qué pensar. Porque, de repente, empezaba a preguntarse por primera vez en su vida cómo sería besar a Sophie.

– He intentado salir con otros hombres, pero lo único que hago es acordarme de Nick. Intento creer que se me pasaría si volviese a verlo, pero tengo miedo. ¿Y si no es diferente? ¿Y si sigo sintiendo lo mismo? Melissa se daría cuenta de que sigo enamorada de él y eso sería horrible.

– ¿Por eso te quedas en Londres?

Sophie asintió con la cabeza.

– No me gusta Londres y echo de menos mi casa desesperadamente, pero si vuelvo, tendré que ver a Nick todo el tiempo y no podría soportarlo. Melissa lo pasa fatal. Me llama muchas veces por teléfono para pedirme que venga, pero no puedo hacerlo. Y luego me siento mal por darle un disgusto. Quizá sería diferente si tuviese un novio… De ese modo, Melissa y Nick creerían que se me ha pasado… pero no puedo sacarme un hombre de la chistera. Mi madre cree que es culpa mía y está deseando que me case.



12 из 107