– Aja -Ella la miró por encima de su copa-, ¿Y alguna vez habéis… ya sabes?

– ¡No! -Sophie se movió, incómoda, ¿Bram y ella? Nunca.

– ¿Ni siquiera un beso?

– No.

– No puedo creer que no lo hayas pensado por lo menos. Los dos solos en el campo… él es un hombre, tú eres una mujer… los dos sois solteros, ninguno de los dos es grotesco… ¡tienes que haberlo imaginado alguna vez!

– Pues no -insistió Sophie-. Bram y yo sólo somos amigos. Nunca ha habido nada… físico entre nosotros. Además, está enamorado de mi hermana.

– No estará muy enamorado si te ha pedido que te cases con él.

– Sólo lo ha hecho porque sabe que no estoy enamorada de él y porque entiendo lo que siente por Melissa.

– Bueno, pues si tú no le quieres y Bram necesita consuelo, a lo mejor le gustaría casarse conmigo -sonrió Ella-. Yo sería una granjera de cine.

Sophie sabía que su amiga estaba de broma, pero una parte de ella se irritó al imaginarla con Bram. Eso sí que sería un desastre.

– No creo que tú pudieras vivir en una granja. Hay que levantarse muy temprano, es muy solitario y… además, ¿qué pasa con Steve? ¿No ibas a casarte con él?

El rostro de Ella se ensombreció.

– ¡No menciones su nombre! Steve cree que puede aparecer y desaparecer cuando le da la gana… -el teléfono sonó en ese momento-. Si es él, dile que no estoy. Que pruebe un poco de su propia medicina.

– ¿Seguro?

– Sí. No pienso salir corriendo cada vez que a él le apetezca llamar.

– Muy bien -Sophie tomó el teléfono del suelo, donde solía estar-. ¿Dígame?

– Sophie, soy Melissa.

– ¡Mel! -exclamó ella. Se alegraba de hablar con su hermana, pero cada vez que la llamaba se ponía a lloriquear, pidiéndole disculpas por «haberle robado» a Nick y Sophie tenía que consolarla cuando debería ser al revés… Y al final, era agotador-. ¿Cómo estás? -Bien. -¿Y Nick?

– Bien también -contestó su hermana, aunque le pareció que estaba un poco rara-. Se ha ido a Escocia este Fin de semana. Pero te manda un beso.



35 из 107