– Yo no sé si podría hacer eso si mi prometido me hubiera dejado… -Melissa no terminó la frase-. Ay, Sophie, perdona. No me había dado cuenta…

– Estoy bien, Mel, de verdad. Dile a Vicky que se fije en mí.

«Y que deje en paz a Bram».

– ¿En ti?

– Claro. Yo soy la prueba viviente de que la vida sigue y que uno puede volver a ser feliz -dijo Sophie, intentando sonar convincente-. Y Bram también. ¿Recuerdas lo triste que estaba cuando rompiste el compromiso con él? Pues mírale ahora. Está estupendo.

Aunque aún no la hubiese olvidado. Eso era algo que tampoco le diría a su hermana.

– Sí, supongo que tienes razón -Mel no parecía muy convencida, de modo que quizá conocía a Bram mejor de lo que Sophie pensaba. Al fin y al cabo, había estado comprometida con él-. Ojalá encontrase a alguien -siguió. Bram era otra persona por la que su hermana se sentía culpable-. Espero que funcione lo de Vicky. Nick me dijo que parecía muy cariñoso con ella.

¿Ah, sí? ¡Pues Bram no tenía por qué parecer cariñoso con Vicky unos días después de haberle pedido que se casara con él!

– Claro que seguramente todavía es pronto para Vicky -siguió su hermana-. Pero yo creo que hacen buena pareja, ¿no te parece?

– ¿Bram y Vicky? ¿Buena pareja? Pues no, para nada.

Casi podía ver las perfectas cejas de Melissa arrugándose con expresión de perplejidad.

– ¿Por qué no? Los dos son tan buenas personas… Vicky sería perfecta para Bram. Ella sabe lo que es la vida en el campo y Bram necesita una esposa.

– Sí, es posible -asintió Sophie, exasperada-. Pero no va a casarse con Vicky. ¡Va a casarse conmigo!

Capítulo 4

AHORA sí que la has hecho! -exclamó Ella cuando por fin Sophie consiguió terminar la conversación con su hermana.

– Me da igual. No podía dejar que siguiera hablando así de Vicky y Bram. Me estaba poniendo mala.

– ¡Aja! Ya sabía yo que Vicky era la responsable de esto. ¡Estás celosa!



37 из 107