– Ya es suficiente -dijo Jane con firmeza-. Lo siento, señor Wakeman, no puedo concederle un préstamo.

– No lo decida todavía -dijo él, sin prestar atención a las palabras de Jane-. Venga a ver mi espectáculo. Es esta noche, como cierre de las fiestas de aquí. Veamos si la gloria de los fuegos artificiales no le hacen cambiar de idea.

– Nada va a hacerme cambiar de idea -dijo ella con algo de desesperación.

– Bueno, entonces… hasta esta noche.

Junto a la puerta, se despidieron con un apretón de manos. Al instante, Jane se sintió como si hubiera recibido una descarga eléctrica.

– Adiós, señor Wakeman.

Cuando se hubo marchado, Jane respiró profundamente. Jane miró a su alrededor y, de repente, aquel despacho que siempre le había parecido maravilloso le resultó vacío, sin encanto… como una cárcel.

Jane cerró los ojos y sacudió la cabeza para aclararse las ideas.

La puerta volvió a abrirse y la señora Callam entró.

– Sólo he venido para darle las gracias -dijo la anciana-, no quería molestarla mientras estaba con ese joven tan guapo y agradable.

– A mí no me parece particularmente guapo -respondió Jane en tono áspero.

La señora Callam la miró con compasión.

– No sé qué les pasa a las jóvenes de hoy día -dijo la anciana-. Ya no tienen ideales ni valores.

Capítulo 2

La cena estaba perfectamente organizada y presentada, como siempre era con Kenneth. A las siete en punto, la recogió en su pequeño apartamento y la llevó en su inmaculado coche al restaurante más caro de Wellhampton. Allí, el jefe de camareros les saludó como correspondía a los buenos clientes y a Jane le sirvieron inmediatamente su aperitivo preferido.

En aquella atmósfera familiar y junto a Kenneth podía relajarse. El tenía treinta años, aunque parecía y hablaba como si tuviera más edad. Tanto su cuerpo corno su actitud habían adquirido cierto aplomo, a pesar de ser un hombre joven. Imágenes prohibidas de un cuerpo esbelto comenzaron y atlético pasaron por la cabeza de Jane. Gil Wakeman era cinco años mayor que Kenneth; sin embargo, su encanto le hacía parecer…



12 из 130