
El hombre que tenía al lado se dio cuenta de lo que estaba mirando y adivinó sus pensamientos.
– Sacaste a los niños de allí- afirmó Rob con voz ligeramente temblorosa. Su enorme mano se posó sobre el hombre de Matt. No sé cómo, pero lo hiciste. Eres un maldito héroe.
– Yo tampoco sé cómo lo hice-. Contestó Matt.
Tomó oxígeno de la mascarilla y se la quitó. Luego trató de calmarse. De repente, sintió algo bajo su camisa. ¡El juguete de los niños!. Miró por debajo de la camisa y vio un par de gafas que lo miraban.
– Los niños…¿están bien de verdad?.
– Sí, están bien. Gracias a ti- Rob se volvió hacia la ambulancia que llegaba en ese momento. Ya lo veis, me está dando problemas.
– Como siempre- dijeron los enfermeros de la ambulancia.
Era evidente que conocían a Rob y a Matt y que se trababa de una broma
Lo cierto era que cuando habían visto el incendio, se habían asustado. Las heridas provocadas por los incendios eran terribles y que hubiera niños en la casa les había hecho esperar lo peor. Al ver que el único paciente era un hombre…y que parecía con intenciones de llegar a viejo, apenas podían contener su alegría.
– Deja que te llevemos al hospital- dijeron alegremente. Qué casualidad, nos han dicho que Nick Daniels está allí, porque le han quitado el apéndice. Puedes hacerle compañía.
– No pienso ir al hospital.
– Claro que vas a ir, aunque tengamos que atarte. Miraron a la mujer que se acercaba a toda prisa, con un maletín en la mano.
– doctora, dice que no viene al hospital.
– Túmbate, Matthew McKay.
– Pero…
– Cállate y deja que te examine o tendré que ponerte un calmante.- la doctora evidentemente sabía bien cómo tratarle. Date prisa, Matt. Nos han dicho que eres el más afectado, pero también tengo que examinar a esos cinco niños y a Erin.
El estaba bien.
– Te salvarás- aseguró ella, guardando el estetoscopio y mirando horrorizada hacia la casa. Pero no vuelvas a tentar a la suerte. Necesitas un antiséptico y que te venden la quemadura superficial que tienes en la cabeza. ¿Qué demonios es esto?- añadió, fijándose en el juguete.
