
– Creí que eso había sido cosa suya.
Polkes sonrió.
– En esa ocasión no. Esto es El Cairo. El Cairo no es Jaffa. Aquí los británicos andan con más cuidado. Si Haj Amin sospecha que se relaciona con nosotros no dudará en matarlos a los tres, así que aunque no le guste lo que le dice, finja que le gusta. Esta gente está loca. Son fanáticos religiosos.
– Igual que ustedes, ¿no?
– No. Nosotros sólo somos fanáticos. Existe una diferencia. Nosotros no esperamos que Dios apruebe que le volemos la cabeza a alguien. Ellos sí. Por eso mismo están locos.
El encuentro tuvo lugar en la amplia suite que Eichmann había reservado en el National Hotel.
Bastante más bajo que cualquier otro de los hombres que había en la habitación, el Gran Muftí de Jerusalénllevaba un turbante blanco y una larga túnica negra. No tenía un sentido del humor demasiado desarrollado, pero sí un aire de suficiencia a la que contribuía, sin duda, el trato adulador que le dispensaban sus acompañantes. Lo que más me llamó la atención fue el enorme parecido que guardaba con Eichmann. Eichmann con una barba canosa tal vez. Quizá por eso se llevaban tan bien.
Haj Amin iba acompañado de cinco hombres que vestían trajes ligeros de color pardo y el tarboosh, la versión egipcia del fez. Su intérprete lucía un bigotito canoso a lo Hitler, tenía papada y ojos de asesino. Se apoyaba en un bastón grueso y, al igual que los otros árabes con la excepción de Haj Amin, llevaba pistolera.
Haj Amin, que rondaría los cuarenta años, solamente hablaba árabe y francés, pero su intérprete dominaba el alemán. Franz Reichter, el reportero alemán (recuperado ya de su estómago revuelto) fue el encargado de traducir al árabe para los dos hombres del SD. Me senté junto a la puerta, escuché la conversación y fingí un estado de vigilancia que me pareció oportuno dado el papel de guardaespaldas del SD que yo mismo me había adjudicado. La mayor parte de lo que allí se habló salió de boca de Haj Amin y resultó ser de lo más perturbador, sobre todo las sorprendentes muestras de su profundo antisemitismo.
