Puesto que el boleto de avión no estaba fechado, Bliss podía decidir cuándo quería usarlo. Y, de hecho, en ese momento no quería otra cosa más que estar en otra parte que no fuera Ash Barton. Últimamente, no tenía suerte. Apenas había regresado a su trabajo en la biblioteca cuando, sin hacer nada para merecerlo, se resfrió. Claro, a pesar de las protestas de su padre y su madrastra, fue a trabajar. Aunque no por mucho tiempo. Estuvo a punto de desmayarse, su jefe lo notó y la envió de regreso a casa, advirtiéndole que no volviera a trabajar a menos que estuviera completamente restablecida.

Bliss estuvo bastante bien la mañana de su cumpleaños, y permitió que Ned Jones la llevara a dar una vuelta. Sin embargo, sabía que éste empezaba a mostrar un interés romántico por ella, a pesar de que Bliss sólo lo consideraba un amigo.

Esa noche las cosas se deterioraron cuando, de regreso a casa, Ned trató de besarla. En ese momento, Bliss no sintió otra cosa por Ned más que irritación y, muy enojada, se despidió de él y entró en su casa.

Esa noche, mientras hacía esfuerzos por dormir, se dio cuenta de que le sentaría muy bien irse de Ash Barton. No quería herir a Ned, quien se portó siempre bien en los momentos difíciles, pero ya no podía seguir siendo su amiga después del beso de esa noche y no quería decirle que ya no deseaba volver a verlo.

Sí, se iría de viaje. Se emocionó, pues ese mismo día había recibido el regalo de Erith y Dom. Su decisión estaba tomada: viajaría a Perú.

Claro, como pensaba que su hermana y su cuñado aún estarían de luna de miel, no tenía intenciones de entrometerse en su intimidad. Iría a visitarlos, claro, pero no de inmediato.

Bliss se pasó el resto de esa noche de insomnio haciendo planes. Primero, tuvo que considerar su empleo. Como el doctor Lawton no quería que ella volviera al trabajo todavía, Bliss tenía un permiso por enfermedad. Sin embargo, en una semana o dos sería dada de alta. Y como en la biblioteca aún no había pedido vacaciones, Bliss estaba segura de que al señor Barnham, su jefe, no le importaría que ella se tomara tres semanas de vacaciones si después volvía a trabajar completamente sana y descansada.



3 из 126