
Efectivamente, menos de dos minutos después, aparecieron tres hombres, aunque sólo dos de ellos caminaban por su propio pie. Al tercero lo llevaban en volandas.
– Salid cuanto antes de aquí. Kelly ha conseguido disparar a los otros dos tipos después de que le dispararan, pero ya han llamado pidiendo refuerzos -le informó Ángel a través del auricular.
Tanner ayudó a sus hombres a dejar a Kelly en el suelo del helicóptero, y cuando estuvieron todos dentro, le hizo un gesto al piloto para que despegara. En cuanto estuvieron en el aire, examinó a su hombre. Tenía dos disparos, y los dos malos. Uno en el pecho y otro en la pierna. Maldita fuera, pensó sombrío, y fulminó con la mirada a la mujer que se acurrucaba en el asiento más alejado del suyo. Había cosas por las que merecía la pena morir, pero una mujer como aquélla no era una de ellas.
Los otros dos miembros del equipo ya habían sacado el botiquín de emergencias. Tanner se apartó para dejarles espacio. Tomó un par de cascos y le indicó a Madison que hiciera lo mismo.
– Su familia va a tener que esperar -le dijo, hablándole a través del micrófono incorporado a los cascos-. Tengo que llevar a este hombre al médico.
– Por supuesto -contestó Madison-, puedo quedarme con usted en el hospital.
No tenía sentido decirle que no iban a ir a ningún hospital. La sanidad pública les obligaría a contestar a demasiadas preguntas. Tanner tenía su propio centro médico, con sus propios especialistas, todos ellos antiguos militares.
– Uno de mis hombres la llevará a un lugar seguro -le dijo Tanner-. Tendrá que esperar allí hasta que pueda devolverla con su familia.
Suponía que Madison y su marido podrían esperar una o dos horas más antes de volver a verse. Se quitó los auriculares e intentó dominar su enfado. Aquél debería haber sido un trabajo fácil, se dijo a sí mismo. No tendrían por qué haber herido a nadie. Y menos a Kelly el miembro más joven de su equipo. Kelly acababa de comprometerse con su novia. Era de Iowa, por el amor de Dios. Se suponía que no tenía por qué pasarle algo así a un muchacho de Iowa.
