Me estaba poniendo las sandalias cuando vi que giraba el pomo de la puerta. Consulté mi reloj: las tres de la tarde. Savannah no salía del colegio hasta las cuatro menos cuarto, razón por la que había supuesto que tenía casi una hora por delante para practicar antes de prepararle su merienda. Sí, Savannah ya era demasiado grande para aquella costumbre de la leche con bizcochos, pero yo lo seguía haciendo todos los días sin falta. Seamos sinceros, a los veintitrés años yo no estaba nada preparada para ejercer como madre de una adolescente; así que estar en casa cuando ella regresaba del colegio era lo mejor que podía ofrecerle.

– ¿Qué ha pasado? -Pregunté mientras me dirigía deprisa a la entrada-. ¿Está todo bien?

Savannah retrocedió como si temiera que yo hiciera alguna temeridad, como abrazarla, por ejemplo.

– Hoy hay reunión de profesores. Por eso nos han dejado salir más temprano, ¿no te acuerdas?

– ¿Me lo habías dicho?

Se frotó la nariz y trató de decidir si tendría éxito diciendo una mentira.

– Lo olvidé. Pero te habría llamado si tuviera un teléfono móvil.

– Tendrás un móvil cuando puedas pagar las llamadas que hagas.

– ¡Pero soy demasiado joven para tener un trabajo!

– Entonces eres también demasiado joven para tener un móvil.

Era una vieja discusión. Y, siempre, cada una de nosotras se mantenía en sus trece. Es una de las ventajas de ser diez años mayor que Savannah; recuerdo haber utilizado la misma estrategia con mi madre, así que sabía cómo manejarla. Insistir. No dar señales de cansancio. Con el tiempo, ella se rendiría… cosa que yo nunca hice.

Savannah miró por encima de mi hombro hasta dar con mi mochila, algo que no le costaba mucho dado que superaba en más de cinco centímetros mi metro cincuenta y cinco. Cinco centímetros más alta y alrededor de catorce kilos más delgada. Yo podía explicar la diferencia de peso señalando que Savannah es de estructura pequeña, pero, para ser sincera, peso alrededor de siete kilos más que el peso ideal para mi altura, según dicen la mayoría de las revistas femeninas.



9 из 369