Antes de contestar a esta pregunta, he de hacerte una que se refiere a tu esposa. ¿Te importa?

— Adelante asintió Faivonen, tras una breve vacilación.

— Fue un deseo claramente expresado por ella que yo no debería solucionarle ningún problema que pudiese solucionar por sí misma. Tal vez no lo dijo con estas palabras, pero no deseaba depender tanto de mí. Se sentía culpable por haberme traído a Medea.

Pensaba que los colonizadores no debían depender de nada que no pudieran producir o fabricar aquí. Si tú compartes sus puntos de vista, yo no puedo responder a tu pregunta. Sé que tienes datos suficientes, y criterio bastante para hallar tú mismo la solución.

Faivonen meditó en silencio unos segundos. Deseaba enfrentarse solo con el problema, pues esto le ayudaría a combatir el aburrimiento de coleccionar datos. Sin embargo, estaba menos seguro de la opinión de Ruta, expresada en términos generales. Beedee, pese a la necesidad de independencia, era altamente importante para la colonia, pues tenía en su memoria la mayor parte de los datos obtenidos en Medea. Algunos del grupo se habían opuesto a permitir que aquel objeto estuviera en los viajes de exploración, y habían cedido solamente por el hecho de que, a través de los sentidos del diamante, era posible reunir mucha más información. Algunos miembros de la tripulación del Faharnu se habían mostrado más preocupados por el diamante que por Faivonen, cuando desembarcaron.

Si, como decía Beedee, el peligro era mayor ahora, tal vez lo más sensato fuese regresar y llevar a la colonia toda la información obtenida.

Por otra parte, estaba seguro de que el diamante afirmaría que los datos conseguidos aumentarían de valor si podían saber algo más de la zona: la meteorología local especialmente, que proporcionaría pistas respecto a las condiciones de la cara fría, que, de otro modo, tal vez se tardarían varios años en obtener, tanto de allí como de cualquier otro lugar. No se trataba solamente de saciar la sed de información que atosigaba siempre a Beedee, sino que el clima de Medea podía ser literalmente asunto de vida o muerte para la humanidad del satélite. Era imposible reunir tal información sin riesgo, y este conocimiento era en sí mismo la vida.



20 из 34