
Si se trataba de un animal, no respondía a ningún acto de provocación. Faivonen, tras decidir que no corría ningún peligro, examinó las raíces con atención.
Acto seguido, diseccionó rápidamente la mesa central, y permitió que Beedee examinase su interior. Los órganos no daban el menor indicio, por lo que el diamante se sintió defraudado en sus ansias de información. Aquellos globos no presentaban la menor relación con ninguna otra clase de vida medeana o terrestre.
Faivonen procedió luego a cortar tiras de la bolsa de gas. Tardó mucho en convertirlas en una correa, y quedaba poco tiempo. Tenía que apresurarse. A continuación eligió dos fragmentos de metal de su equipo y cortó otra tira de la bolsa de gas del globo, de cinco centímetros de anchura. Desanudo las cintas que mantenían a Beedee unido a su muñeca, colocó una pieza de metal contra la superficie plana y la otra en la curvada, y envolvió la piel en torno al conjunto. Dejó sueltos los extremos de la máquina donde estaban localizados sus ojos y sus sentidos de presión. Luego, cortó varios fragmentos de correa y los usó para atar el «vendaje» en su lugar. El paquete parecía resistente.
He observado, murmuró poco después que del valle sube una brisa a nuestro nivel, mientras que el río gaseoso fluye en dirección contraria. ¿ Alguna explicación?
Si. Llegas esta realizando una acción parecida de sillón, por lo que ahora sentimos el viento normal, por encima del bióxido de carbono.
Osea que el río gaseoso fluirá varias semanas.
Es probable.
Y yo no puedo salvarme.
No sé como.
Está bien.
Faivonen cogió el diamante, se aproximo a otro globo, y con unos fragmentos de correa ato el paquete a uno de sus tentáculos más gruesos, dejando libres los sentidos del diamante. Luego, se levantó a mirar durante unos segundos el semicilindro.
No es nada personal gruñó —. Tú pusiste a mi esposa en una situación que la mataría si no cambiaba de personalidad. Y has hecho lo mismo conmigo. Tal vez no seas culpable de matarnos, pero no quiero exponerme. Si alguna vez me buscan mis hijos, no quiero que te encuentren.
