
Alicia se acompañaba con guitarra el viejo feeling cubano, algo de Serrat, la Piaff, Leo Ferré, Jacques Brel; pero a Guido se le antojó oír con aquella voz soñolienta, sensual, de ronca sonoridad, el repertorio de Domenico Modugno, Rita Pavone y otros de sus favoriti de los sesenta.
Una semana después, Alicia recibía por DHL un diccionario, un manual, seis cassettes y un cancionero italiano, con amorosas acotaciones de puño y letra de Guido.
Lástima que Guido fuera tan gordo, coño. Además, no era lo suficientemente rico. Ganaba unos 12 mil dólares mensuales, pero no tenía una lira en el banco, ni propiedades, ni un carajo. No ofrecía ninguna esperanza de heredarlo. Se definía como "anarquista en tránsito hacia el socialismo"… ¡Figúrate! Y soltaba unas trovas románticas, como que el dinero tenía que ser su esclavo; él nunca sería esclavo del dinero, y otras boberías por el estilo. Sin embargo, era bueno, ocurrente, generoso. Y no era mal palo, Guido. Pero muy comemierda. ¡Qué lástima!
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Las jineteritas de La Habana, en especial las debutantes, que son la mayoría, ambicionan cenar en restaurantes de lujo.
Alicia prefiere atender a los clientes en su propia casa. Si dispone de los ingredientes, la cocina de su madre resulta aceptable para cualquier paladar. Margarita empaniza muy bien el camarón, prepara enchilados de langosta; y desde que la niña putea en dólares, su despensa está bien surtida de mariscos, condimentos y enlatados para salsas rápidas. Tampoco le faltan cervezas y vinos blancos en botellas empañadas de frío. Es parte del plan. Nunca se sabe en qué momento Alicia llegar con un visitante al que acaba de conocer.
En su casa el cliente no paga nada. Todo corre por cuenta de las anfitrionas. Se trata de corresponder a una cortesía. El extranjero ha sacado a Alicia de un apuro con su bicicleta y ha tenido la amabilidad de transportarla. En reciprocidad, ella lo invita a un trago, a dos, y ¿por qué no?, a probar unos camarones que su madre ofrece. Sí sí, por favor, oh no, ninguna molestia, justamente acababa de prepararlos.
