—Tengo un establo lleno de caballos iguales, Kul.

—Mierda —dijo Jo, con la vista fija en la pantalla del móvil.

Yo no lo había oído sonar; Jo solía tenerlo en vibrador (detalle que unos seis meses antes me había proporcionado la idea para uno de los elementos de mayor éxito y persistencia del programa; bueno, persistente en el sentido de que seguía recuperándolo de vez en cuando y exitoso para los perversos niveles de mi productor y yo mismo, ya que recibimos muchas más quejas por nuestra ordinariez y obscenidad de las habituales). Jo apretó un botón, adoptó una expresión heroica y dijo, con una alegría totalmente impostada.

—¡Todd! ¿Cómo estás? ¿En qué puedo ayudarte?

Jo sacudió la cabeza y miró el teléfono con desdén mientras Todd —uno de sus jefes en Ice House y, según decía, un incapaz en todos los sentidos— hablaba. Mantuvo el teléfono alejado y apretó la mandíbula un momento, luego se volvió y se llevó el teléfono a la oreja.

—Entiendo. ¿No puedes solucionarlo tú? —preguntó mientras paseaba despacio por la amplia terraza—. Bien. No. Comprendo. Sí. Sí. No, por supuesto…

—Bueno, y ¿qué me dices de ti, Ken? —preguntó Kul, apoyándose en el parapeto con la vista puesta en Jo, que ahora se encontraba a unos pasos de nosotros y mandaba el teléfono a tomar por culo mientras seguía hablando por él—. ¿Jo va a convertirte en un hombre honrado?

Le miré.

—¿Matrimonio? —pregunté en voz queda, mirando también a Jo—. ¿Me estás hablando de matrimonio? —Contestó con una mueca. También yo me apoyé en el parapeto, con la vista fija en la pulpa cada vez más marrón de la manzana—. No creo. Con una vez basta.

—¿Qué tal anda Jude?

—Muy bien, que yo sepa.

Mi ex actualmente follaba con un poli del soleado Luton.

—¿Seguís en contacto?

—Muy de vez en cuando.

Me encogí de hombros. Estábamos pisando terreno pantanoso, porque Jude y yo quedábamos de vez en cuando y en alguna de tales ocasiones (pese a toda la amargura y las recriminaciones y demás complementos habituales de un matrimonio fracasado) habíamos acabado juntos en la cama.



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