Pero Conrad insistió:

– No puede pretender perderse los mejores años de su vida…

– No me los estoy perdiendo -lo interrumpió ella con firmeza-. Los estoy viviendo de la forma que considero mejor para mí y mis hijos.

– ¡Pero es que cuando hayan crecido yo quizá ya habré muerto!

Aquel era un argumento que convencería a cualquier chica, seguro. Cate le lanzó una mirada incrédula y luego asintió.

– Sí, quizá sí. Sin embargo, dejaré pasar esta oportunidad. Estoy segura de que lo entiendes.

– No mucho -murmuró él-, pero supongo que puedo aceptar un rechazo igual que cualquier otro hombre.

Sherry asomó la cabeza por la puerta de la cocina.

– Cal ha llegado -dijo.

Conrad desvió su mirada hacia ella y le dijo:

– Señorita Sherry, ¿por casualidad querría recibir una visita…?

Cate dejó a Sherry con el seductor de geriátrico y entró en la cocina.

El señor Harris ya estaba de rodillas en el suelo y con la cabeza metida en el armario debajo del fregadero mientras que los niños habían bajado de las sillas y le estaban vaciando la caja de herramientas.

– ¡Tucker! ¡Tanner! -colocó los brazos en jarra y les lanzó la más severa mirada de madre-. Dejad las herramientas en la caja. ¿Qué os he dicho antes sobre no molestar al señor Harris hoy? Os he dicho que podíais mirar pero que no os acercarais a las herramientas. Los dos, a vuestra habitación. Ahora.

– Pero mamá… -empezó a decir Tucker, que siempre estaba más que dispuesto a construir una sólida defensa para lo que fuera que lo hubiera descubierto haciendo. Tanner se limitó a retroceder, con una llave inglesa en la mano, y esperó a que Tucker se rindiera o plantara cara. Cate sabía que la situación estaba a punto de descontrolarse; su instinto maternal le decía que los chicos estaban a punto de rebelarse. Esta situación se repetía a menudo, porque ellos llegaban al límite para comprobar hasta dónde los dejaba llegar ella. «Jamás muestres debilidad.» Fue el único consejo que le dio su madre para enfrentarse a maleantes, animales salvajes y niños de cuatro años desobedientes.



11 из 333