Con el zumo de naranja en la mano izquierda, cogí el periódico y, echándole un vistazo, me fui hacia el salón.

Mi cuarto de estar es la antítesis de la cocina. En realidad, es casi el único sitio que me queda en donde me siento a gusto. Muchos muebles no tiene, pero los pocos que hay son cómodos. Casi hogareños. Los sofás tapizados de chinz verde musgo son sofás de verdad, para tumbarse. No hay un solo mueble que esté donde está por razones estéticas: las mesas son para poner libros, ceniceros, vasos; las lámparas no son fantasías de diseñador, sino instrumentos para iluminar; la biblioteca, atiborrada de libros, está precisamente para ponerle libros, y la chimenea tira y da lumbre. Lo que ocurre es que, cuando los ingleses se ponen a hacer muebles cómodos, además los hacen bonitos.

Mi única extravagancia está colgada de las paredes. Mis cuadros, comprados a precios superiores a lo que es sensato y con la autosugestión de que hacía una inversión para el futuro, supremo argumento de los que buscamos una excusa para enmascarar el gasto, lo cubren todo. Hay una pared entera con cuatro explosiones de luz y color, la geometría armoniosa de las Cuatro estaciones de Sempere. En la columna que separa el ventanal en dos, una atormentada marina de Houthuesen. Sobre la chimenea, uno de los primeros esbozos del Guernica de Picasso, comprado a un precio que aún me duele a un pequeño marchante de París que me juró haberlo adquirido a su vez por medios legítimos. Y, claro, como se había apresurado a darme una explicación que yo no le había pedido, no me la creí ni por un momento. Mi tesoro está encima de un caballete al lado de la biblioteca: un Renoir diminuto, el retrato de una mujer provinciana cogiendo flores en el campo. Sólo en la pared en la que está la puerta, está mi fotografía de Zubriggen dándose el tortazo en el descenso de Cortina; mi primer trabajo cuando tuve que dejar de hacer reportajes bélicos. Debajo cuelga, enmarcada, mi última portada guerrera en el Time: un tanque israelí estallando en el Sinaí.



7 из 290