
– Y yo no pienso cambiar de opinión.
Drew deslizó las manos por su brazo en una sensual caricia.
– Tal vez ha llegado el momento de que te arriesgues un poco. ¿Qué puedes perder?
Dicho esto, se dio media vuelta y salió.
– ¿Qué tengo que perder? -murmuró Tess-. Sólo mi corazón… y a mi hermana…
Capitulo 3
– ¡Soy un buen tipo! ¿O no? ¿Por qué no querrá salir conmigo?
Drew estaba recostado sobre el respaldo de su espléndido sillón de ejecutivo, los pies sobre la mesa y las manos bajo la nuca.
Elliot Cosgrove, su encargado, se sentó enfrente de él, abrió su maletín y sacó de él un montón de papeles.
Elliot Cosgrove era, sin duda, el hombre de confianza de la compañía. Llevaba casi diez años trabajando en Wyatt & Associates. Tenía un gran talento para administrar dinero y llevar un somero control de casi todo y Drew siempre confiaba en su buen juicio. Pero, hasta entonces, nunca le había pedido consejo en el tema de las mujeres.
Además, no eran lo que se dice amigos íntimos. Mientras que Drew lo llamaba por su nombre de pila, Elliot Cosgrove todavía mantenía un distanciado señor que marcaba el estatus.
– Necesitaría que firmara el contrato con Gresham Park, señor -dijo Elliot-. Tenemos una reunión preliminar con el comité cívico de la Junta Municipal en diez minutos. Ya le he mandado a Kim que haga las fotocopias del proyecto y los bocetos de la sala de conferencias. Los miembros del comité estarán a punto de llegar.
Drew se chascó los huesos de los dedos y continuó.
– La mayoría de las mujeres me encuentran atractivo -continuó-. No quiero decir que sea irresistible, pero a veces hay más de una detrás de mí.
Elliot alzó la mirada.
– No tengo mucha experiencia al respecto. Yo no suelo tener ni siquiera una con la que relacionarme.
– Tal vez he ido demasiado deprisa.-especuló Drew-. Pero es que nunca he conocido a ninguna mujer tan guapa, tan interesante y tan directa como ella. No se dedica a jugar.
