
– La idea me parece maravillosa, pero no entiendo qué tengo que ver yo con todo eso.
– Gracias a usted, mi imagen será respetable y entonces me otorgarán el crédito que necesito para expandirme. Va a quitarme a Linda Sue Newcombe de encima. Y a Holly Brown. Y a Jill Snyder… -Advirtió que Maggie quedaba boquiabierta-. He tenido algunas manías de soltero. Pero eso pertenece al pasado.
Maggie puso los ojos en blanco.
– Es un pueblo chico -explicó él-. La gente es buena, pero un poco obstinada. Una vez que forman una opinión con respecto a algo, no hay quien pueda modificárselas. Me gusta cultivar manzanas y quiero ganarme la vida de ese modo, pero sé que todo va a derrumbarse si no consigo el dinero de alguna parte. Ya me han rechazado una solicitud de préstamo en una oportunidad, pero el banco se comprometió a reconsiderar su posición después de la cosecha de otoño. Si usted me ayuda a aparentar que soy un hombre casado y asentado, yo la ayudaré a escribir su libro.
– ¿Por qué no se casa con Linda Sue Newcombe o con Holly Brown?
