
Una luz intermitente. El contestador telefónico de la oficina, en otro tiempo una máquina sumamente útil, incluso un aparato muy apreciado, se burla de mí desde el otro extremo de la habitación. Tengo ocho…, no, nueve…, no, diez… mensajes, y cada destello rojo me dice que estoy jodido: destello… jodido…, destello… jodido. Supongo que podría desenchufar el aparato y practicar una limpia y aséptica eutanasia digital; pero como me dijo Ernie una vez, huir de tus demonios no hace que desaparezcan, y sólo consigues que les resulte más fácil morderte por la espalda.
Desabrocho los botones ocultos debajo de la base de la muñeca, me quito los guantes del disfraz y permito que mis garras vuelvan a su lugar. Mi larga garra inferior ha comenzado a doblarse hacia adentro en un ángulo preocupante y supongo que debería visitar a una manicura para solucionar el problema; sin embargo, últimamente las tarifas se han vuelto francamente inmoderadas y se niegan a hacer un trueque por mis servicios de investigación privada. Extiendo la mano y pulso el botón play.
Bip: «Señor Rubio, soy Simón Dunstan, del Departamento de Hipotecas del First National. Le he enviado una copia de los documentos de nuestro departamento jurídico correspondientes a la ejecución de su hipoteca…» Pulso borrar.
Una punzada de dolor me atraviesa la cabeza. Instintivamente me dirijo hacia la pequeña cocina empotrada en la esquina frontal de la oficina. La nevera parece abrirse sola y un guapo montón de albahaca me está esperando en el estante superior. Mastico.
Bip: «Eh, Vinnie.Charlie.» ¿Charlie? No conozco a ningún Charlie. «¿Te acuerdas de mí?» En realidad, no. «Nos conocimos en el club Combustible Fósil de Santa Mónica durante la pasada fiesta de Año Nuevo.» Un vago recuerdo de luces y música y las agujas de pino más puras que mis yemas gustativas hayan tenido el placer de probar flota en mi cabeza. Este Charlie… ¿otro velocirraptor quizá? Y su trabajo… Era un…, un… «Trabajo para el Semine!, ¿recuerdas?» ¡Oh, sí! El periodista. Lo que recuerdo es que se largó de la fiesta con mi chica.
