
Se establece un ritmo regular: uno, dos, empujar; pausa, pausa, pausa; cuatro, cinco, retroceder; pausa, pausa; repetir.
El señor Ohmsmeyer tiene una forma intensa y brusca de copular (estilo meter-el-gol-desde-cualquier-posición), que estoy acostumbrado a ver en los adúlteros. En el proceso hay una clara urgencia y tal vez incluso un poco de ira en el movimiento de las caderas. Su flanco marrón y escamado se frota sin ninguna delicadeza contra la verde Ornithomimus, y la frágil cama con dosel cruje y se mece con cada embestida de] señor Ohmsmeyer.
Ellos continúan. Yo continúo. Clic, clic, clic. Este juego de fotografías representará lo que espero que sea el final de una investigación de dos semanas que no ha sido especialmente sencilla ni interesante. Cuando la señora Ohmsmeyer acudió a mi despacho hace quince días y me explicó la situación, yo pensé que se trataría del típico caso de cuernos, jodidamente aburrido pero que en tres días estaría resuelto; de ese modo, tal ve/, podría mantener a raya a mis acreedores durante una semana. Y considerando que era la primera mujer que atravesaba la puerta de mi despacho desde la rectificación del Consejo, acepté el trabajo antes de que dijera la última palabra. Lo que la señora Ohmsmeyer no me dijo, y lo que descubrí muy pronto, fue que el señor Ohmsmeyer presentaba una seria complicación, ya que, de alguna manera, había logrado tener acceso a una notable cantidad de disfraces humanos y no mostraba ningún pudor en cambiárselos con frecuencia. En determinadas situaciones, naturalmente, los disfraces de repuesto están permitidos, pero sólo cuando la orden procede de la fuente adecuada y se dispone de un número de identificación personal correcto. Pero teniendo en cuenta la cantidad de dinosaurios que cambian su identidad cuando les sale de las narices, en estos días resulta extremadamente fácil falsificarla. Es una clara violación de las normas del Consejo -de eso no hay duda alguna-, pero soy la última persona que presentaría cargos contra el señor Ohmsmeyer ante esa jodida organización.
