– Puedes intentar divorciarte de mí siempre que quieras, porque yo me dejaré la piel en impedirlo y te perseguiré hasta el fin de la tierra. Siana te acosará también. Y mamá convencerá a todas las estudiantes de su hermandad universitaria para que te hagan la vida imposible. -Siana es abogada y eso tal vez le diera que pensar, pero Wyatt se pasa el día entre abogados y por lo tanto no le impresionan demasiado. Por otro lado, siente un respeto saludable por mi madre, basado en un temor real. Ella sí convencería a todas las estudiantes de su hermandad para que le acosaran.

– ¿De modo que pones la vida en ello?

– Ya puedes apostar el culo a que sí. -Esperé un instante y añadí-. Tu vida, al fin y al cabo.

Resultaba de verdad fastidioso cuando se reía de algo que yo había dicho para hacerle reflexionar un poco.

– Comprobaré esos puños -dijo-. La camisa, ¿de qué color?

Vale, había estado tomando notas después de todo.

– Blanca o gris. Ya te lo haré saber. -No me parecía nada bien que el novio acaparara la atención en vez de la novia. Sí, sé que también iba a ser su boda, pero lo único que a él le importaba era legalizar nuestra relación para que finalmente yo accediera a vivir bajo el mismo techo y tener hijos suyos, aunque estoy casi convencida de que el apartado de los niños no era su preocupación inmediata.

– Pónmelo fácil. Ya tengo camisas blancas.

– ¿Que te lo ponga fácil? ¿Después de lo que me has hecho con tu estúpida fecha límite?

– Aparte de tener que ir de compras esta noche, ¿exactamente que te he hecho?

– ¿Crees que las invitaciones se encargan solas? ¿O que se envían solas? ¿O que los refrigerios aparecen por arte de magia?

– Pues contrata a una empresa de catering.

– No puedo -dije, aún con más dulzura que antes-. Las empresas de catering ya están comprometidas con meses de antelación. Y yo no tengo todo ese tiempo. Idem para la tarta nupcial. Tengo que encontrar a alguien que pueda hacer una tarta de un momento a otro.



17 из 269