
Leyó el informe con mucha atención y luego se volvió hacia ella.
– Según su currículum, ha estudiado en universidades de Estados Unidos y Europa, habla español con fluidez y ha participado en un increíble safari en Kenia y en un viaje por la selva virgen de Madagascar. También veo que ha ganado algunos premios en concursos y festivales de rodeo. Es impresionante.
– Gracias.
– Parece que, entre sus clases y viajes, ha trabajado a tiempo parcial para Hearth & Home en Albuquerque, Nuevo México, durante al menos diez años. ¿Con su padre?
Los siete mandatos de su padre como senador de Estados Unidos le habían abierto sin duda muchas puertas y le habían brindado grandes oportunidades de trabajo. Parecía lógica, por tanto, la pregunta del ranger Thompson, aunque no estuviera fundamentada en nada de lo que ella había puesto en su currículum.
– No. Con mi madre. Junto al currículum, puede ver también la propuesta del proyecto en el llevo trabajando unos años.
Sin duda, su ayudante, Diane, la había visto. De lo contrario, ella no estaría ahora allí sentada. Thompson la miró con cara de perplejidad.
– Estoy segura de que nunca ha oído hablar de Hearth & Home -siguió diciendo ella-. Hay más de veinte ranchos H & H a lo largo y ancho de las propiedades de mi familia. Aquí tengo un folleto que lo explica todo.
Alex sacó el folleto del bolso y se lo entregó.
Cuando Thompson comenzó a leerlo, su expresión cambió de repente.
– ¿Su madre hizo todo esto? -preguntó mirándola fijamente, al terminar.
– Sí. Fue una idea suya financiada por la fundación Trento, el legado de su bisabuelo. He trabajado a su lado toda mi vida y la he ayudado a ponerlo en marcha. Esas familias son mis amigos -dijo Alex sin poder ocultar el orgullo que sentía al decirlo-. Hace ya unos años, vi un artículo publicado por la fundación Huellas Perdidas de la Juventud de Sierra, HPJS, pidiendo voluntarios para Yosemite. Me gustaría traer aquí a algunos jóvenes de nuestro organización H & H para que colaborasen en el parque como voluntarios.
